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<title>cynosdiogenes</title>
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<description>divulgaci&#243;n del pensamiento fil&#243;sofico no acad&#233;mico</description>
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<title>ZoomBlog</title>
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 <title>La filosof&#237;a y una vida m&#225;s fuerte que la vida</title>
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<h1>La filosof&#237;a y una vida m&#225;s fuerte que la vida</h1>
<h2>A prop&#243;sito de su nuevo libro, <i>L&#243;gicas de los mundos </i>(Manantial), segunda parte de su obra mayor, <i>El ser y el acontecimiento, </i>el fil&#243;sofo franc&#233;s habla del platonismo, el nuevo per&#237;odo de la "hip&#243;tesis comunista" que abri&#243; Mayo del 68 y la pol&#237;tica de Sarkozy que busca instaurar muros de miedo, como los que existen entre M&#233;xico y estados Unidos, y entre Israel y los palestinos. Adem&#225;s se refiere a lo que el hombre trasciende al hombre y comenta su frase "La Historia no existe"</h2><!-- CABEZAL NOTA --><!-- FECHA y NAVEGADOR-->
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<div class="cajaIzquierda"><span class="trebuchet13"><b>Por Mar&#237;a del Carmen Rodr&#237;guez <br />De la Redacci&#243;n de LA NACION </b><br /><br />El arte -escribe Alain Badiou en su "Esbozo para un primer manifiesto del afirmacionismo"- "debe estar tan s&#243;lidamente ligado como una demostraci&#243;n, ser tan sorprendente como un ataque nocturno y tan elevado como una estrella". El tono contundente de esta afirmaci&#243;n es uno de los tantos con que el m&#225;ximo exponente de la filosof&#237;a francesa contempor&#225;nea, orador sin par, suele sumir en el m&#225;s atento de los mutismos a todos sus oyentes. Lo recuerdan, sin duda, quienes asistieron en 2003 -para atenernos s&#243;lo a los eventos locales m&#225;s recientes- a sus charlas y a su seminario "El cine como experimentaci&#243;n filos&#243;fica" (publicado en G. Yoel, comp., <i>Pensar el cine 1 </i>, Manantial, 2004) o a sus conferencias de 2004, entre ellas, las dictadas en Rosario (publicadas en <i>Justicia, filosof&#237;a y literatura </i>, Homo Sapiens, 2007). Lo disfrutar&#225;n quienes se acerquen a escucharlo en la primera semana de diciembre, cuando Badiou nos visite para hablarnos -entre otros temas- de "Filosof&#237;a y matem&#225;tica" y de "Filosof&#237;a y pol&#237;tica", y para presentar el segundo tomo de su obra mayor, <i>El ser y el acontecimiento </i>(1988; Manantial, 1999), publicado en Francia en 2006 y cuya traducci&#243;n, <i>L&#243;gicas de los mundos </i>(Manantial), est&#225; disponible en librer&#237;as desde hace una semana. <br /><br />M&#225;s all&#225; del tono, la afirmaci&#243;n de Badiou con respecto al arte podr&#237;a trasponerse a su propia obra filos&#243;fica, cuya novedad y cuya complejidad exigir&#225;n una lectura atenta, l&#225;piz en mano, a los lectores deseosos de un pensamiento fuerte. En cuanto a la variedad de sus tonos y a la versatilidad de su lengua, cabe recordar que este gran fil&#243;sofo cuya obra, por su sistematicidad y su consistencia, podr&#237;a compararse con la de Hegel, es a la vez matem&#225;tico, novelista, dramaturgo, militante de terreno y (&#191;por qu&#233; no decirlo?) hombre de armas tomar. <br /><br />Alain Badiou naci&#243; en Rabat (Marruecos) en 1937 y pas&#243; gran parte de su infancia y de su adolescencia en Toulouse. Se instal&#243; en 1956 en Par&#237;s, donde hizo sus estudios de filosof&#237;a en la ...cole normale sup&#233;rieure (all&#237; preside hoy el Centre international d &#233;tude de la philosophie fran&#231;aise contemporaine) y entr&#243; de lleno en las primeras manifestaciones universitarias contra la guerra de Argelia, preludio de otras tantas en las que participar&#237;a en su tenaz militancia pol&#237;tica, entre ellas -por supuesto- las de Mayo del 68, acontecimiento en cuyas consecuencias sigue trabajando. En la etapa decisiva de su formaci&#243;n filos&#243;fica tuvo tres maestros: Sartre, Lacan y Althusser. Public&#243; dos novelas antes de 1969, a&#241;o en que apareci&#243; su primer libro de filosof&#237;a, <i>El concepto de modelo, </i>y otra a fines de los a&#241;os noventa, d&#233;cada en la que despleg&#243; su obra de dramaturgo. Desde 1969 y hasta 1999 fue profesor en la Universidad de Par&#237;s VIII, donde se cruz&#243; m&#225;s de una vez en los pasillos con Gilles Deleuze, con quien mantuvo una relaci&#243;n alternativamente hostil, amistosa o evasiva sobre la cual se extiende en el primer cap&#237;tulo de <i>Deleuze, "El clamor del Ser" </i>(1997; Manantial, 2002). <br /><br />El punto de contacto y de cortocircuito entre ambos fil&#243;sofos supone puntos en com&#250;n nada desde&#241;ables: ambos permanecen indiferentes al anuncio del "fin de la filosof&#237;a" y no reh&#250;yen los desaf&#237;os de la metaf&#237;sica; ambos construyen -cada uno a su modo- una filosof&#237;a potente y afirmativa, lo cual los confront&#243; abiertamente con un enemigo com&#250;n: los denominados "nuevos fil&#243;sofos" (entre ellos, Bernard-Henri L&#233;vy y Andr&#233; Glucksmann), medi&#225;ticos y consensuales, cuyo pensamiento Deleuze supo calificar de "nulo". Lo que los separa lleva m&#225;s lejos y remite -como se&#241;ala Badiou- a dos grandes tradiciones de la filosof&#237;a francesa: Deleuze es el portavoz de la tradici&#243;n "vitalista", que parte de Bergson y en la que se incluyen, digamos, Foucault y Simondon; Badiou, por su parte, se enlista de buen grado en la tradici&#243;n del idealismo matematizante de Brunschvicg, en la que se eslabonan tambi&#233;n, de maneras dis&#237;miles, Althusser y Lacan. Si remontamos m&#225;s lejos, basta con recordar que el proyecto de Deleuze -en la estela de Nietzsche- es "invertir el platonismo", y que Plat&#243;n es, para Badiou, un referente mayor. <br /><br />Que los medios galos se refieran a Badiou como "nuestro pensador faro de la izquierda radical" marca otro tono: su radicalismo afirmativo, tanto en la acci&#243;n como en el pensamiento. En esas arenas lidi&#243; con otros grandes fil&#243;sofos (Derrida y Lyotard, por ejemplo) que poblaron, desde los a&#241;os setenta, el fecundo campo de las ideas en Francia, y que en <i>Petit panth&#233;on portatif </i>("Peque&#241;o pante&#243;n port&#225;til", 2008) se ven hoy c&#225;lidamente homenajeados -junto a quienes fueron sus maestros o amigos-, "elevados como estrellas" en esa constelaci&#243;n mallarmeana que reaparece, intermitentemente, en esta obra en que el suelo y el cielo forman m&#225;s de una conjunci&#243;n. <br /><br />Alain Badiou concedi&#243; generosamente a <b>adn </b>CULTURA esta entrevista, rob&#225;ndole tiempo a su tiempo para responder a algunas preguntas por correo electr&#243;nico, y en el punto de llegada de cada respuesta parec&#237;a entreverse su inmensa figura cuando el campo de batalla, o la amistad, llama. <br /><br /><b>-La filosof&#237;a &#191;es un campo de batalla o un campo de amistad? </b><br /><br />-La filosof&#237;a es un enfrentamiento amistoso. Por un lado, es necesario contradecir, exponer el propio pensamiento confront&#225;ndolo con el de los otros. Por otro lado, todos los fil&#243;sofos verdaderos, siempre que yo reconozca en sus escritos y en sus declaraciones la lealtad discursiva y el deseo de emancipaci&#243;n, son mis amigos. Los adversarios, que son los abogados del orden establecido, permanecen en la infrafilosof&#237;a, ya sea por su sujeci&#243;n a las normas acad&#233;micas, ya por su vasallaje ideol&#243;gico. Son aquellos a quienes Plat&#243;n designaba con el nombre de sofistas. Formalmente, son semejantes a los fil&#243;sofos, pero subjetiva y realmente son lo opuesto. <br /><br /><b>-"Para hoy, &#161;Plat&#243;n!": tal es el t&#237;tulo de su &#250;ltimo seminario en la ...cole normale sup&#233;rieure. &#191;Plat&#243;n est&#225;, entonces, en el orden del d&#237;a? </b><br /><br />-Puse en primer plano mi lealtad a Plat&#243;n desde fines de los a&#241;os ochenta. En mi <i>Manifiesto por la filosof&#237;a </i>[1989; C&#225;tedra, 1989; Nueva Visi&#243;n, 1990]design&#233; mi filosof&#237;a como un "platonismo de lo m&#250;ltiple". Recuerdo que un cr&#237;tico -a menudo no son muy finos- hab&#237;a visto all&#237; el signo de mi insondable ignorancia, porque justamente Plat&#243;n -dec&#237;a- es un fil&#243;sofo de lo Uno... Digamos que retengo de Plat&#243;n que toda filosof&#237;a verdadera es filosof&#237;a de las Formas, que la Verdad es la norma de la dial&#233;ctica y que hay que articular una l&#243;gica del ser con una l&#243;gica del aparecer. &#161;Ya es mucho! Agreguemos que la lucha pol&#237;tica contra el capital-parlamentarismo se traspone sin dificultad en una lucha filos&#243;fica contra el uso demag&#243;gico y sof&#237;stico del lenguaje, lucha iniciada hist&#243;ricamente por Plat&#243;n. Despu&#233;s de todo, ya Karl Popper calificaba a Plat&#243;n de totalitario, lo cual es un buen signo cuando se sabe que &#233;sa es tambi&#233;n la calificaci&#243;n de Robespierre, de Saint-Just, de Lenin, de Mao: de todo lo que la pol&#237;tica de emancipaci&#243;n conoce en materia de dirigentes inventivos. <br /><br /><b>-La pol&#237;tica, el arte, el amor y la ciencia son lo que usted precisa como "condiciones" de la filosof&#237;a. &#191;Por qu&#233; (s&#243;lo) esas cuatro condiciones y espec&#237;ficamente &#233;sas? </b><br /><br />-No conozco otras. ...sos son los campos de la creaci&#243;n, de la invenci&#243;n. Son los lugares de la vida humana en los que se pueden extraer todas las consecuencias de un acontecimiento, de una ruptura en el orden ordinario de las cosas. Todo lo dem&#225;s, en el fondo, es repetici&#243;n. Plat&#243;n ya lo hab&#237;a visto muy bien: con la matem&#225;tica ( <i>La Rep&#250;blica </i>, <i>Men&#243;n </i>, <i>Teeteto </i>), el amor ( <i>El Banquete </i>, <i>Fedro </i>...), la pol&#237;tica (en todos sus di&#225;logos, pero sobre todo en <i>La Rep&#250;blica </i>y en <i>El Pol&#237;tico </i>) y la poes&#237;a (innumerables referencias y discusiones, sin contar las prosas po&#233;ticas que son "mitos" plat&#243;nicos), la filosof&#237;a tiene todo lo que hace falta. <br /><br /><b>-&#191;Cu&#225;l es la relaci&#243;n entre la filosof&#237;a y sus condiciones? </b><br /><br />-La filosof&#237;a intenta disponer las verdades de su tiempo, que a su vez est&#225;n incluidas en los cuatro tipos a los que nos referimos, de tal modo que, en primer lugar, sean pensables como lo que son: verdades, lo cual supone la construcci&#243;n de un concepto formal (filos&#243;fico) de la Verdad. Y, en segundo lugar, que sean composibles, que revelen as&#237; su copertenencia a un mismo tiempo. La primera relaci&#243;n es la de las verdades con el concepto de Verdad. La segunda relaci&#243;n discierne en la eternidad verdades de origen particular, su dependencia de un acontecimiento localizado. Finalmente, se trata siempre de la eternidad. Las verdades, aunque creadas en un momento particular, son formalmente eternas (se las piensa como dependientes de la Verdad) y son tambi&#233;n aquello que, en el tiempo, excede el tiempo (se las piensa como composibles con otras verdades totalmente heterog&#233;neas). <br /><br /><b>-&#191;C&#243;mo pueden ser creadas en un momento particular y ser a la vez, como usted dice, universales y eternas? </b><br /><br />-Toda verdad singular se origina en un mundo particular y se modela con los materiales de ese mundo. En su origen, la matem&#225;tica se escribe en griego, un poema de H&#246;lderlin est&#225; en alem&#225;n, una novela de Faulkner habla del sur de Estados Unidos a principios del siglo XX, la primera revoluci&#243;n burguesa moderna estalla en 1789 en Francia, la primera guerra revolucionaria del pueblo bajo la direcci&#243;n de un partido comunista se desarrolla entre 1927 y 1949 en China, los enamorados declinan "te amo" en todas las lenguas de la tierra y se enfrentan a costumbres matrimoniales y sexuales particulares, etc. Sin embargo, lo que se construye lentamente, lo que se crea en esas condiciones, es descifrable universalmente. Una demostraci&#243;n de los <i>Elementos </i>de Euclides es hoy una demostraci&#243;n para cualquiera, los principales comentarios sobre H&#246;lderlin fueron escritos por fil&#243;sofos franceses, lloramos por los amores contrariados de una pareja coreana, etc. Una verdad es particular en su devenir, en su construcci&#243;n; es universal en su destinaci&#243;n, en sus efectos a distancia del mundo en que fue producida. <br /><br /><b>-Desde el Prefacio de L&#243;gicas de los mundos, usted opone al "materialismo democr&#225;tico" una "dial&#233;ctica materialista". &#191;Podr&#237;a explicarnos estas dos expresiones? </b><br /><br />-Designo "materialismo democr&#225;tico" a la ideolog&#237;a dominante contempor&#225;nea. Se la llama alguna veces "individualismo" o "hedonismo". Con eso se quiere decir que cada quien se ocupa de sus intereses o de su "felicidad", y que tanto ese inter&#233;s como esa felicidad consisten en la adquisici&#243;n y en el consumo de bienes disponibles en el mercado. Todo lo dem&#225;s, siempre en el marco de esta ideolog&#237;a, depende de la mentalidad de grupo, de la pertenencia social, de lo que se llama las "comunidades", desde la tribu familiar hasta las identidades sexuales, religiosas o nacionales, pasando por la pandilla de amigos. Traduzco esto como "no hay m&#225;s que cuerpos y lenguajes", o incluso: "no hay m&#225;s que individuos y comunidades". Opongo a esta ideolog&#237;a lo que llamo "dial&#233;ctica materialista" de la manera siguiente: ciertamente, en un sentido, es verdadero (&#161;soy materialista!) que en la condici&#243;n humana s&#243;lo existen cuerpos y lenguajes. Salvo que hay una excepci&#243;n, la excepci&#243;n de un tercer t&#233;rmino aleatorio: las verdades. Hay verdades, y pueden surgir nuevas, que no son reductibles ni a los individuos ni a las comunidades, por la sencilla raz&#243;n de que son universales y, por lo tanto, dirigidas a todos. Una verdad es una excepci&#243;n que, sin embargo, vale para todos sin excepci&#243;n. <br /><br /><i>L&#243;gicas de los mundos </i>est&#225; dividido en "Libros". Al principio de cada Libro, generalmente, Badiou introduce al lector en un "mundo" (o dos) a partir del cual se despliega la arquitectura conceptual. Hay entre esos mundos (que pueden ir desde la lenta formaci&#243;n de una manifestaci&#243;n en la Plaza de la Rep&#250;blica hasta la galaxia, pasando por mundos-teatro, pinturas o poemas) episodios hist&#243;ricos v&#237;vidamente narrados, de tal suerte que el lector puede "asistir", de alg&#250;n modo, a la revuelta de Espartaco (en 73 a. C.) o a ese acontecimiento singular que es la Comuna de Par&#237;s (1871), o bien entrar en el calor de la batalla de Gaugamela, en la que Alejandro destruy&#243; al ej&#233;rcito persa el 1 de octubre de 331 a. C. Sin embargo, escribe: "Como Ren&#233; Char, puedo decir que &#180;la indiferencia a la historia es una de las &#180;extremidades de mi arco ". O incluso, m&#225;s categ&#243;ricamente, retomando la afirmaci&#243;n sobre la que se extiende en <i>Th&#233;orie du sujet </i>("Teor&#237;a del Sujeto", 1982): "La Historia no existe". Le recuerdo esa frase y le pregunto: <br /><br /><b>-&#191;Qu&#233; hay entonces, en lugar de la Historia? </b><br /><br />-Hay acontecimientos, secuencias, per&#237;odos... Cuando digo que la Historia no existe, pienso en la "gran" historia, en la historia monumental, en el estilo de Hegel (devenir del Esp&#237;ritu) o de Bossuet (efectos de la Providencia divina). Quiero decir que no existe una totalidad hist&#243;rica, y menos a&#250;n un sentido de la historia. S&#243;lo hay fragmentos del devenir natural y humano, con momentos continuos (a los que denomino "mundos") y potentes discontinuidades (a las que denomino "acontecimientos"). Observe que, para que la historia exista, hay que suponer un desarrollo lineal del tiempo, y yo creo que no hay "un" tiempo, sino temporalidades diferentes. Eso tambi&#233;n proh&#237;be hablar de una historia. <br /><br />El ejemplo de la arquitectura de Brasilia, que le permite a Badiou plantear m&#225;s de una cuesti&#243;n te&#243;rica e introducir al lector a precisiones topol&#243;gicas, le inspira tambi&#233;n pasajes que podr&#237;an calificarse de prosa po&#233;tica. Por ejemplo (&#191;por qu&#233; no citarlo?): "Imagin&#233; a menudo que, cuando me disolv&#237;a, por la tarde, a trav&#233;s de los vanos de las ventanas de un departamento del ala sur de Brasilia, en la queda claridad del cielo, la cartograf&#237;a de los signos estelares, de la que los monumentos de la ciudad parec&#237;an el calco terrestre, me anunciaban que estaba all&#237; para siempre. El p&#225;jaro posado sobre el suelo seco, las lagunas lunares, los edificios con estilo de Niemeyer: todo me dec&#237;a que, as&#237; abiertos, los fragmentos de Brasilia, al orientarme en la noche, me hab&#237;an incorporado al nacimiento de un nuevo mundo". Sin citarle el fragmento, le pregunto: <br /><br /><b>-&#191;Qu&#233; lo atrae tanto de la arquitectura de Brasilia? </b><br /><br />-El hecho de que la inmensidad del cielo es homog&#233;nea a la ciudad y de que el espacio urbano, en lugar de seguir el modelo de la ciudad cl&#225;sica, con su centro y su periferia, intenta un espacio unificado en el que el "centro" no es m&#225;s que el lugar en que se "enclavan" monumentos asombrosos. Es realmente una ciudad construida bajo el signo de la utop&#237;a comunista: todas las "partes" de la ciudad deben ser iguales, y la ciudad entera es como un p&#225;jaro gigante que muestra que los hombres, en la tierra, pueden crear su propio cielo. Dicho esto, s&#233; muy bien que, hoy en d&#237;a, la realidad social de Brasilia contradice la visi&#243;n de Da Costa y Niemeyer: los pobres fueron arrojados, justamente, a ciudades sat&#233;lite cl&#225;sicas... <br /><br />A partir de la revuelta de Espartaco, Badiou introduce, en esta obra, la idea de "punto": una revuelta o una batalla implica una serie de decisiones que hay que tomar "punto por punto". Luego la ampl&#237;a: puede haber "puntos" -idea en la que se cruzan el &#225;lgebra y la &#233;tica- en todo mundo. Sin entrar en las cuestiones algebraicas que le dan consistencia a la noci&#243;n, me inclino por preguntarle: <br /><br /><b>-&#191;Podr&#237;a precisarnos el sentido de la noci&#243;n de "punto" y de la expresi&#243;n "sostener un punto", particularmente en lo que concierne a su alcance &#233;tico? </b><br /><br />-Hay un punto -en la vida, en el pensamiento, en la creaci&#243;n o en la acci&#243;n- cuando toda la complejidad del mundo se re&#250;ne, se resume, en una dualidad simple: o esto, o aquello; s&#237; o no. Por ejemplo, cuando los nazis ocupan Francia, hay que preguntarse sin flaquear: "&#191;resistir, y por ende arriesgarse a la muerte, o preferir la certeza de la vida, y por lo tanto ser c&#243;mplice de los nazis?". Ese es un punto. Pero dir&#237;a tambi&#233;n: cuando se busca trabajosamente la soluci&#243;n de un problema matem&#225;tico, hay un momento en que el proceso toma la forma: "&#191;sigo buscando, corriendo el riesgo del fracaso y de la labor in&#250;til, o abandono?". Ese tambi&#233;n es un punto. Hay una sola m&#225;xima &#233;tica: si uno se compromete en un punto, sostenerlo a toda costa. No sostener un punto es siempre traicionar una verdad. <br /><br />El sujeto es siempre, en la formalizaci&#243;n de Badiou, "sujeto con respecto a una verdad", y en el concepto de "fidelidad" se re&#250;nen el sujeto, la verdad y el acontecimiento. Es tiempo de preguntarle: <br /><br /><b>-&#191;Por qu&#233; Mayo del 68 es un acontecimiento y cu&#225;les son sus consecuencias? </b><br /><br />-Mayo del 68 es un acontecimiento porque marca el fin, al menos en Francia, de lo que yo llamar&#237;a el "revolucionarismo cl&#225;sico". Las categor&#237;as como "clases", "partido de clase", "organizaciones de masa", "direcci&#243;n proletaria de las luchas", etc., encarnadas principalmente por el Partido Comunista Franc&#233;s, muestran entonces que se volvieron categor&#237;as vac&#237;as. En ese momento comienza la b&#250;squeda de otra idea de la pol&#237;tica, de una idea de la pol&#237;tica que no se centre en el poder de Estado, sino en la organizaci&#243;n inmanente del pueblo mismo. Tambi&#233;n en ese momento se critica la idea de "representaci&#243;n" (el partido representa a la clase, los diputados representan a la gente, etc.) en provecho de una concepci&#243;n m&#225;s directa y m&#225;s parad&#243;jica de la democracia. Por lo dem&#225;s, se condena severamente a la democracia representativa o parlamentaria: centenas de miles de manifestantes gritan a coro <i>"&#233;lections, pi&#232;ge &#224; cons! </i>" ["&#161;elecciones, trampa para boludos!"]. La b&#250;squeda de nuevas formas de organizaci&#243;n es decisiva, en particular a partir de la idea de un v&#237;nculo directo entre los j&#243;venes intelectuales y los obreros: comit&#233;s de base, comit&#233;s de acci&#243;n, n&#250;cleos obreros de f&#225;brica, etc&#233;tera... La paradoja es que todo esto se hace en gran parte en el viejo lenguaje "marxista", mientras que de lo que se trata, en realidad, es de abrir un nuevo per&#237;odo de la hip&#243;tesis comunista, o hip&#243;tesis de la emancipaci&#243;n de toda la humanidad en y por una pol&#237;tica igualitaria. Sucede que un acontecimiento es tambi&#233;n, justamente, eso: una novedad, o sea algo que comienza, pero tambi&#233;n algo que finaliza, y que pone mucho tiempo en finalizar. Todav&#237;a no hemos resuelto los problemas m&#225;s importantes planteados por Mayo del 68, en especial, el problema de una forma absolutamente nueva de organizaci&#243;n pol&#237;tica. Buscamos, experimentamos. Por eso somos a&#250;n contempor&#225;neos, cuarenta a&#241;os despu&#233;s, de este acontecimiento. <br /><br />Si alguien no piensa en abrir un nuevo per&#237;odo de la "hip&#243;tesis comunista" -queda esta pregunta pendiente- es Sarkozy, para quien Mayo del 68 es uno de los s&#237;mbolos de la declinaci&#243;n moral de Francia. En <i>De quoi Sarkozy est-il nom? </i>("Sarkozy &#191;es el nombre de qu&#233;?"), Badiou escribe que Sarkozy remite al trascendental -digamos, a la l&#243;gica- "p&#233;tainista" (&#191;hay que recordar que el mariscal P&#233;tain, por miedo a perder el rico patrimonio franc&#233;s o a caer en las fauces del ogro comunista, fue el responsable de la pol&#237;tica colaboracionista con los alemanes en la Francia ocupada?) y que, frente al peligro de un neop&#233;tainismo de masa, hay que "desarrollar todo lo que se pueda <i>la alianza de los sin miedo </i>". La pregunta es doble: <br /><br /><b>-&#191;Qu&#233; miedos sustenta Sarkozy? &#191;Cree usted que "miedos" semejantes se propagan fuera de Francia? </b><br /><br />-Sarkozy lleg&#243; al poder jugando con los miedos de los franceses. Miedo de los extranjeros, miedo de la juventud popular, miedo del porvenir, miedo de la guerra... Pero, al mismo tiempo, alimentaba esos miedos, incluso antes de su elecci&#243;n, con una pol&#237;tica policial en el interior y sometida a los americanos en el exterior. Lo cual lo llev&#243; a una verdadera carrera de represi&#243;n de obreros de proveniencia extranjera y de la juventud de los barrios populares, represi&#243;n que provoc&#243;, naturalmente, revueltas, a veces motines, de donde resulta el ciclo del miedo. Y, en el exterior, se comprometi&#243; cada vez m&#225;s en las guerras americanas, especialmente en la guerra de Afganist&#225;n, sin explicar nunca a d&#243;nde lleva eso al pa&#237;s, de donde resulta un miedo sobre lo que puede ser justamente nuestro destino nacional. Sarkozy mantiene la confusi&#243;n, porque la confusi&#243;n es madre del miedo. No tener miedo es pensar la situaci&#243;n a la luz de algunos principios, y eso es lo que Sarkozy quiere impedir a toda costa. En ese terreno, es c&#243;mplice de los dirigentes de casi todas las naciones capitalistas avanzadas. Por todas partes se construyen muros del miedo: entre Israel y los palestinos, entre Estados Unidos y M&#233;xico, entre Europa y &#193;frica... Por todas partes se expulsan y se proh&#237;ben masas de pobres. &#161;Es un horror! Hay que construir una nueva pol&#237;tica a partir de la idea fuerte y positiva de que hay un solo mundo, de que los obreros extranjeros son nuestros hermanos, y de que no toleraremos ni las leyes criminales contra los obreros y los j&#243;venes ni la creaci&#243;n de monstruosas desigualdades. <br /><br /><b>-&#191;En qu&#233; consiste la hip&#243;tesis comunista? </b><br /><br />-A partir de la Revoluci&#243;n francesa se constituye poco a poco, a principios del siglo XIX, la idea de un v&#237;nculo esencial entre, por una parte, la opresi&#243;n pol&#237;tica, la existencia del Estado y la naturaleza olig&#225;rquica del poder -sea cual fuere la forma-, y, por otra parte, la propiedad privada, especialmente de los medios de producci&#243;n y de los instrumentos de la circulaci&#243;n financiera (grandes dominios rurales, talleres y f&#225;bricas, bancos). La hip&#243;tesis comunista consiste en decir que es racionalmente posible una organizaci&#243;n totalmente diferente de la comunidad de los vivientes humanos, una organizaci&#243;n basada en la apropiaci&#243;n colectiva de la producci&#243;n, la igualdad estricta, el fin de la divisi&#243;n del trabajo (polivalencia de todos) y, en consecuencia, la ruina del Estado. De lo que se trata, en suma, es de que la especie humana se eleve por encima de la animalidad darwiniana y deje de considerar que son inevitables la competencia ego&#237;sta, la lucha de todos contra todos y la desigualdad monstruosa de las fortunas. Pensadores y hombres de acci&#243;n como Marx, Lenin, Mao y tantos otros muestran que la clave del problema reside en la organizaci&#243;n pol&#237;tica de los dominados y en su invenci&#243;n de una nueva disciplina interna, invenci&#243;n que les permita sustraerse al poder de las oligarqu&#237;as econ&#243;micas y de sus representantes de Estado. Propongo decir que, sin esta hip&#243;tesis muy general como horizonte ideol&#243;gico, es imposible pensar y practicar una pol&#237;tica de emancipaci&#243;n. <br /><br />A quien calificara a Badiou de idealista, Badiou le responder&#237;a que "vivir y vivir por una Idea son una sola y misma cosa". A quien calificara la hip&#243;tesis comunista y la idea de igualdad de "humanas, demasiado humanas", le responder&#237;a que lo que legitima a la filosof&#237;a es, antes bien, producir "formas nuevas para acoger el orgullo de lo inhumano". &#191;Lo inhumano? <br /><br /><b>-&#191;Qu&#233; es "lo inhumano"? </b><br /><br />-Hoy en d&#237;a se llama "hombre" a un representante individual de la especie <i>homo sapiens </i>, considerado con su cuerpo y su cultura. Mostr&#233; en mi <i>...tica </i>que esta visi&#243;n de las cosas es homog&#233;nea al capitalismo mundializado, porque conduce a ver en el hombre &#250;nicamente sus intereses individuales, lo que hace que no haya m&#225;s que dos posiciones posibles: la del aprovechador feliz o la de una v&#237;ctima. Pero el hombre se define m&#225;s bien, y sobre todo, por su capacidad para desplegarse m&#225;s all&#225; de los l&#237;mites individuales, o animales, y para crear lo universal, pensamientos y realidades que valen para todos. Para hacerlo, se incorpora a procesos que no son "humanos" por s&#237; mismos, que participan de una suerte de eternidad. Digamos, entonces, que lo inhumano es en el hombre esa parte que permite decir que la humanidad verdadera sobrepasa al animal humano, biol&#243;gico o "cultural". No hacemos aqu&#237; sino reafirmar que, por cierto, no hay m&#225;s que individuos y culturas, salvo que hay verdades. "Verdades" es el nombre de la capacidad del humano para definirse por un devenir inhumano, en el sentido de aquello que est&#225; m&#225;s all&#225; de la humanidad inmediata del animal humano. A aquello que es "inhumano" en tanto "m&#225;s ac&#225;" de lo humano, lo llamaremos m&#225;s bien bestialidad, canallada o infamia. <br /><br />M&#225;s all&#225; de la humanidad inmediata del animal humano, m&#225;s all&#225; de la finitud... <br /><br /><b>-&#191;Qu&#233; es "vivir en Inmortal"? </b><br /><br />-Es vivir en el elemento de una verdad, incorporarse a un proceso creador, ya sea amoroso, pol&#237;tico, art&#237;stico o cient&#237;fico. Declarar un amor y recibir su confirmaci&#243;n del Otro, participar con entusiasmo en una manifestaci&#243;n decisiva, contemplar un cuadro, comprender un teorema... Son &#233;sos los momentos en que, para hablar como Spinoza, "experimentamos que somos eternos". La vida es, entonces, una vida m&#225;s fuerte que la vida. <br /><br /></span></div></div>
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 <dc:date>2008-10-04T23:22:00+02:00</dc:date>
 <dc:creator>feyerabend</dc:creator>
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 <title>EPICURO</title>
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 <![CDATA[
<table>
<tbody>
<tr>
<td valign="top" width="80&#37;">
<p class="intro"><i><a href="http://antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=810"><font color="#666666">EPICURE&#205;SMO Y LA "NUEVA CLASE OPULENTA"</font></a></i></p></td>
<td>&nbsp;&nbsp;&nbsp;&nbsp;</td>
<td valign="top" width="20&#37;">
<table cellspacing="0" width="140" bgcolor="#ffffff" cellpading="0">
<tbody>
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<td><font color="#666666"></font></td></tr>
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<td><!-- HERRAMIENTAS --><font color="#666666"></font></td>
<td><a href="http://www.antroposmoderno.com/word/bio_epicuro.doc"><font color="#666666"><br /></font></a></td></tr>
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<script src="http://digg.com/tools/diggthis.js" type="text/javascript"></script></td></tr>
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<td bgcolor="#eeeeee" colspan="2"><!-- Start FastOnlineUsers.com -->
<script src="http://fastonlineusers.com/on3.php?d=www.antroposmoderno.com" type="text/javascript"></script><!-- End FastOnlineUsers.com --></a /></td></tr></tbody></table></td></tr></tbody></table><!-- FIN COPETE y HERRAMIENTAS --><!-- FIN TITULO Y DEMAS DEL ARTICULO --><!-- IMAGEN CENTRAL --><img class="left" id="compare" src="http://antroposmoderno.com/Pix/epicurus.gif" border="2" alt="" /><br /><!-- Si no hay imagen en la base entonces muestro un separador --><!-- FIN IMAGEN CENTRAL -->
<p></p>
<p class="lite"></p>
<div id="texto2" name="texto2">Epicuro (341 a.C.-270 a.C.), fil&#243;sofo griego nacido en la isla de Samos en el seno de una familia ateniense, y educado por su padre, que era maestro, y por varios fil&#243;sofos. A los 18 a&#241;os se traslad&#243; a Atenas para cumplir su servicio militar. Despu&#233;s de una breve estancia, en el 322, se reuni&#243; con su padre en Colof&#243;n, donde empez&#243; a ense&#241;ar. Sobre el 311, Epicuro fund&#243; una escuela filos&#243;fica en Mitilene, en la isla de Lesbos, y dos o tres a&#241;os despu&#233;s fue director de una escuela en Lampsaco (hoy, L&#226;pseki, Turqu&#237;a). De regreso a Atenas en el 306, se instal&#243; all&#237; y ense&#241;&#243; sus doctrinas a un devoto grupo de seguidores. Como las ense&#241;anzas ten&#237;an lugar en el patio de la casa de Epicuro, sus seguidores fueron conocidos como los ?fil&#243;sofos del jard&#237;n?. Tanto las mujeres como los hombres frecuentaban este lugar, y esta circunstancia provoc&#243; numerosas calumnias sobre las actividades que all&#237; ten&#237;an lugar. Estudiantes de toda Grecia y Asia Menor acudieron para incorporarse a la escuela de Epicuro, atraidos tanto por su car&#225;cter como por su inteligencia.<br />Epicuro fue un autor prol&#237;fico. Seg&#250;n lo que acerca de su vida refiri&#243; el historiador y bi&#243;grafo del siglo III d.C. Di&#243;genes Laertes, a su muerte dej&#243; 300 manuscritos, incluyendo 37 tratados sobre f&#237;sica y numerosas obras sobre el amor, la justicia, los dioses y otros temas. De sus escritos, s&#243;lo se han conservado tres cartas y algunos fragmentos breves, incluidos en la biograf&#237;a de Di&#243;genes Laertes. Las principales fuentes sobre las doctrinas de Epicuro son las obras de los escritores romanos Cicer&#243;n, S&#233;neca, Plutarco y Lucrecio, cuyo poema De rerum natura (De la naturaleza de las cosas) describe el epicure&#237;smo en detalle.<br /><br /><br />Epicure&#237;smo, sistema de filosof&#237;a basado sobre todo en las ense&#241;anzas del fil&#243;sofo griego Epicuro. La doctrina m&#225;s conocida, pero asimismo m&#225;s discutida por los modernos tratadistas del epicure&#237;smo es que el placer constituye el bien supremo y la meta m&#225;s importante de la vida. Se prefieren los placeres intelectuales a los sensuales, que tienden a perturbar la paz del esp&#237;ritu. La verdadera felicidad, seg&#250;n ense&#241;&#243; Epicuro, consiste en la serenidad que resulta del dominio del miedo, es decir, de los dioses, de la muerte y de la vida futura. El fin &#250;ltimo de toda la especulaci&#243;n epic&#250;rea sobre la naturaleza es eliminar esos temores.<br />La f&#237;sica epic&#250;rea es atomista, en la tradici&#243;n de los fil&#243;sofos griegos Leucipo y Dem&#243;crito. Epicuro consider&#243; que el universo era infinito y eterno y que consist&#237;a s&#243;lo en cuerpos y espacio. De los cuerpos, algunos son compuestos y otros son &#225;tomos, o indivisibles, elementos estables de los que est&#225;n formados los compuestos. El mundo, tal y como es visto por el ojo humano, se nutre de las rotaciones, colisiones y agregaciones de esos &#225;tomos, que desde una perspectiva individual s&#243;lo poseen forma, tama&#241;o y peso.<br />En biolog&#237;a, Epicuro anticip&#243; la doctrina moderna de la selecci&#243;n natural. Afirm&#243; que las fuerzas naturales dan origen a organismos de diferentes clases y que s&#243;lo las clases capaces de superarse a s&#237; mismas y reproducirse han sobrevivido.<br />La psicolog&#237;a epic&#250;rea es materialista en alto grado. Mantiene que las sensaciones son provocadas por un continuo flujo de im&#225;genes o ?&#237;dolos? abandonadas por los cuerpos e impresionadas en los sentidos. Considera que todas las sensaciones son fiables de una forma absoluta, el error surge cuando la sensaci&#243;n est&#225; interpretada de modo impropio. Cree que el alma est&#225; compuesta de peque&#241;as part&#237;culas distribuidas por todo el cuerpo. Epicuro ense&#241;&#243; que la disoluci&#243;n del cuerpo en la muerte conduce a la disoluci&#243;n del alma, que no puede existir fuera del cuerpo; y por ello no hay vida futura posible. Dado que la muerte significa la extinci&#243;n total, no tiene sentido ni para los vivos ni para los muertos, porque "cuando somos, la muerte no es, y cuando estamos muertos, no somos".<br />Las virtudes cardinales del sistema de &#233;tica epic&#250;reo son la justicia, la honestidad y la prudencia, o el equilibrio entre el placer y el sufrimiento. Epicuro prefer&#237;a la amistad al amor, por ser aquella menos intranquilizadora que &#233;ste. Su hedonismo personal mostr&#243; que s&#243;lo a trav&#233;s del dominio de s&#237; mismo, la moderaci&#243;n y el desapego puede uno alcanzar el tipo de tranquilidad que constituye la felicidad verdadera. A pesar de su materialismo, Epicuro cre&#237;a en la libertad de la voluntad. Sugiri&#243; que incluso los &#225;tomos son libres y se mueven de cuando en cuando con total espontaneidad; su idea se asemeja al principio de incertidumbre de la mec&#225;nica cu&#225;ntica.<br /><br />Epicuro no neg&#243; la existencia de dioses, pero mantuvo con fuerza que como "seres felices e imperecederos" pod&#237;an no tener nada que ver con los asuntos humanos, aunque gozaran contemplando la vida de los buenos mortales. La verdadera religi&#243;n descansa en una contemplaci&#243;n similar por parte de los humanos de las vidas ideales de los dioses elevados e invisibles.<br /><br />Las ense&#241;anzas de Epicuro fueron establecidas con tanta firmeza y veneradas de tal modo por sus seguidores, que sus doctrinas, a diferencia de las del estoicismo, su principal rival filos&#243;fico, permanecieron intactas como una tradici&#243;n viva. Sin embargo, el epicure&#237;smo cay&#243; en descr&#233;dito en gran parte debido a la confusi&#243;n, que a&#250;n persiste, entre sus principios y los del hedonismo sensual proclamado con anterioridad por los cirenaicos. A pesar de todo, la filosof&#237;a epic&#250;rea tuvo muchos disc&#237;pulos distinguidos: entre los griegos el gram&#225;tico Apolodoro y entre los romanos el poeta Horacio, el estadista Plinio el Joven y sobre todo el poeta Lucrecio. El poema De rerum natura (De la naturaleza de las cosas) de Lucrecio es la principal fuente de conocimiento del epicure&#237;smo. Desapareci&#243; como escuela a principios del siglo IV d.C. Fue reactivada en el siglo XVII por el fil&#243;sofo franc&#233;s Pierre Gassendi. Desde entonces, el epicure&#237;smo ha atra&#237;do a numerosos seguidores y se considera una de las escuelas de filosof&#237;a y &#233;tica m&#225;s influyentes de todos los tiem.<br /><br />Otros datos de inter&#233;s.<br /><br /><b>Su filosof&#237;a:</b><br /><br /><br />La filosof&#237;a de Epicuro puede ser claramente dividida en tres partes, la <a href="http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=620#cano"><font color="#666666">Can&#243;nica</font></a>, que se ocupa de los criterios por los cuales llegamos a distinguir lo verdadero de lo falso, la <a href="http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=620#fisica"><font color="#666666">F&#237;sica</font></a>, el estudio de la naturaleza, y la <a href="http://www.antroposmoderno.com/antro-articulo.php?id_articulo=620#etica"><font color="#666666">&#201;tica</font></a>, que supone la culminaci&#243;n del sistema y a la cual se subordinan las dos primeras partes.<br /><br />Antes de examinar cada una de estas partes podemos afirmar que la filosof&#237;a de Epicuro, en l&#237;neas generales, se caracteriza por situarse en el lado opuesto a la filosof&#237;a plat&#243;nica: afirma que no hay m&#225;s que una realidad, el mundo sensible, niega la inmortalidad del alma y afirma que &#233;sta, al igual que todo lo dem&#225;s, est&#225; formada por &#225;tomos, afirma el hedonismo en la teor&#237;a &#233;tica y como modo de vida y rechaza el inter&#233;s por la pol&#237;tica y, frente a la reestructuraci&#243;n de la sociedad que, afirmaba Plat&#243;n, era el objetivo del fil&#243;sofo, prefiere un estilo de vida sencillo y autosuficiente encaminado a la felicidad en el que la amistad juega un papel fundamental.<br /><br />Veamos ahora con m&#225;s detalle cada una de las partes de la filosof&#237;a de Epicuro:<br /><a name="cano"></a><br />A) La can&#243;nica.<br /><br />La can&#243;nica es la parte de la filosof&#237;a que examina la forma en la que conocemos y la manera de distinguir lo verdadero de lo falso.<br /><br />Seg&#250;n Epicuro la sensaci&#243;n es la base de todo el conocimiento y se produce cuando las im&#225;genes que desprenden los cuerpos llegan hasta nuestros sentidos. Ante cada sensaci&#243;n el ser humano reacciona con placer o con dolor, dando lugar a los sentimientos, que son la base de la moral. Cuando las sensaciones se repiten numerosas veces se graban en la memoria y forman as&#237; lo que Epicuro denomina las "ideas generales" (diferentes a las plat&#243;nicas).<br /><br />Para que las sensaciones constituyan una base adecuada, sin embargo, deben estar dotadas de la suficiente claridad, al igual que las ideas, o de otro modo nos conducir&#225;n al error.<br /><br />Di&#243;genes Laercio, adem&#225;s de las sensaciones, los sentimientos y las ideas generales, menciona un cuarto proceso de conocimiento: las proyecciones imaginativas, por las cuales podemos concebir o inferir la existencia de elementos como los &#225;tomos, aunque &#233;stos no sean captados por los sentidos.<br /><br />Todos esos aspectos, sin embargo, son s&#243;lo los principios que rigen nuestro modo de conocer la realidad. El resultado de su aplicaci&#243;n nos lleva a concluir la concepci&#243;n de la naturaleza que se detalla en la f&#237;sica, segunda parte de la filosof&#237;a epic&#250;rea.<br /><a name="fisica"></a><br />B) La f&#237;sica.<br /><br />Seg&#250;n la f&#237;sica de Epicuro toda la realidad est&#225; formada por dos elementos fundamentales. De un lado los &#225;tomos, que tienen forma, extensi&#243;n y peso, y de otro el vac&#237;o, que no es sino el espacio en el cual se mueven esos &#225;tomos.<br /><br />Las distintas cosas que hay en el mundo son fruto de las distintas combinaciones de &#225;tomos. El ser humano, de la misma forma, no es sino un compuesto de &#225;tomos. Incluso el alma est&#225; formada por un tipo especial de &#225;tomos, m&#225;s sutiles que los que forman el cuerpo, pero no por ello deja el alma de ser material. Debido a ello, cuando el cuerpo muere, el alma muere con &#233;l.<br /><br />Con respecto a la totalidad de la realidad Epicuro afirma que &#233;sta, como los &#225;tomos que la forman, es eterna. No hay un origen a partir del caos o un momento inicial. Tal y como leemos en la Carta a Herodoto: "Desde luego el todo fue siempre tal como ahora es, y siempre ser&#225; igual."<br /><br />Toda esta concepci&#243;n atomista procede claramente de Dem&#243;crito, pero Epicuro no duda en modificar la filosof&#237;a de aquel cuando le conviene, pues no quiere aceptar el determinismo que el atomismo conllevaba en su forma original. Por ello introduce un elemento de azar en el movimiento de los &#225;tomos, una desviaci&#243;n de la cadena de las causas y efectos con lo que la libertad queda asegurada.<br /><br />Este inter&#233;s por parte de Epicuro en salvaguardar la libertad es fruto de la consideraci&#243;n de la &#233;tica como la culminaci&#243;n de todo el sistema filos&#243;fico al cual se han de subordinar las restantes partes. Estas son importantes tan s&#243;lo en la medida en que son necesarias para la &#233;tica, tercera y &#250;ltima divisi&#243;n de la filosof&#237;a.<br /><a name="etica"></a><br />C) La &#233;tica.<br /><br />La &#233;tica, como ya se ha dicho, es la culminaci&#243;n del sistema filos&#243;fico de Epicuro: la filosof&#237;a como el modo de lograr la felicidad, basada en la autonom&#237;a o autarkeia y la tranquilidad del &#225;nimo o ataraxia. En la medida en la que la felicidad es el objetivo de todo ser humano, la filosof&#237;a es una actividad que cualquier persona, independientemente de sus caracter&#237;sticas (edad, condici&#243;n social, etc.) puede y debe realizar.<br /><br />Para exponer la &#233;tica de Epicuro podemos fijarnos en dos grandes bloques. Por un lado todo aquello que su filosof&#237;a pretende evitar, que es, en definitiva, el miedo en sus diversos modos y maneras, y por otro lado, aquello que se persigue por considerarse bueno y valioso.<br /><br />La lucha contra las diversos miedos que atenazan y paralizan al ser humano es parte fundamental de la filosof&#237;a de Epicuro; no en vano, &#233;sta ha sido designada como el "tetraf&#225;rmaco" o medicina contra los cuatro miedos m&#225;s generales y significativos: el miedo a los dioses, el miedo a la muerte, el miedo al dolor y el miedo al fracaso en la b&#250;squeda del bien:<br /><br />- El miedo a los dioses es absurdo, nos dice Epicuro, pues &#233;stos en nada intervienen en los asuntos humanos y no se mueven por la ira ni la c&#243;lera ni tantos otros sentimientos que com&#250;nmente se les atribuyen. Por el contrario, los dioses deber&#237;an ser un modelo de virtud y de excelencia a imitar, pues viven en armon&#237;a mutua manteniendo entre ellos relaciones de amistad.<br /><br /><br /><b>Exhortaciones</b><br /><br />"La necesidad es un mal, pero no hay necesidad alguna de vivir con necesidad".<br /><br />"Nadie, al ver el mal, lo elige, sino que se deja enga&#241;ar por &#233;l, como si fuera un bien respecto a un mal peor".<br /><br />"Nada es suficiente para quien lo suficiente es poco".<br /><br />"Lo insaciable no es la panza, como el vulgo afirma, sino la falsa creencia de que la panza necesita hartura infinita".<br /><br />"Todo el mundo se va de la vida como si acabara de nacer".<br /><br />"Quien un d&#237;a se olvida de lo bien que lo ha pasado se ha hecho viejo ese mismo d&#237;a".<br /><br />"El que menos necesita del ma&#241;ana es el que avanza con m&#225;s gusto hacia &#233;l".<br /><br />"Tambi&#233;n en la moderaci&#243;n hay un t&#233;rmino medio, y quien no da con &#233;l es v&#237;ctima de un error parecido al de quien se excede por desenfreno".<br /><br />
<p></p><br /></div>
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 <dc:date>2008-09-08T01:29:00+02:00</dc:date>
 <dc:creator>feyerabend</dc:creator>
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 <title>Entrevista al fil&#243;sofo argentino radicado en Espa&#241;a Nicol&#225;s Alberto Gonz&#225;lez Varela</title>
<link>http://cynosdiogenes.zoomblog.com/archivo/2008/09/03/entrevista-al-filosofo-argentino-radic.html</link>
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<div class="noticia" id="CuerpoNoticia">
<div class="pretitulo">Entrevista al fil&#243;sofo argentino radicado en Espa&#241;a Nicol&#225;s Alberto Gonz&#225;lez Varela</div>
<div class="pretitulo"></div>
<div class="titulo">Nietzsche y la pol&#237;tica</div><br />
<div class="autor"><a class="autor" href="http://www.rebelion.org/autores.php?id=69"><font color="#0055ee">Salvador L&#243;pez Arnal</font></a></div>
<div class="fuente"><a class="fuente" href="http://www.rebelion.org/" target="_blank"><font color="#0099cc">Rebeli&#243;n</font></a></div><br />
<div class="entradilla"><font color="#0099cc"></font></div><br />
<div id="TextoNoticia" style="FONT-SIZE: 13px">
<p><strong>L&#243;pez Arnal: D&#233;jeme preguntarle, b&#225;sicamente, por dos autores, por Nietzsche y Heidegger, a los que su suele tildar de irracionalistas. Antes de ello, una precisi&#243;n conceptual: &#191;cu&#225;ndo una filosof&#237;a puede ser denominada "irracionalista"?</strong></p>
<p><strong>Gonz&#225;lez Varela</strong>: M&#225;s que irracionalista podemos decir que a inicio del siglo XIX en Europa se desarrolla una "reacci&#243;n" (no s&#243;lo al nivel filos&#243;fico), reacci&#243;n en varias etapas distintas y perfectamente visibles, que intenta a trav&#233;s de varias v&#237;as introducir formas intuitivas, vitalistas, naturalistas, incluso el mito en la forma y el modo en que accedemos al conocimiento. Yo no hablar&#237;a de irracionalismo sino de anti o contrarracionalistas. Las causas son m&#250;ltiples pero todas tiene que ver con una respuesta al modernismo, a la secularizaci&#243;n, al surgimiento de la "cuesti&#243;n social" y, a largo plazo, un gesto anti 1789 y contra la Ilustraci&#243;n. Quiz&#225; el caso Heidegger habr&#237;a que contextualizarlo de manera distinta, pero es parte de ese gran mainstream pol&#237;tico-ideol&#243;gico.</p>
<p><strong>L.A: &#191;Por qu&#233; Nietzsche es un fil&#243;sofo tan importante en la actualidad? Para algunos acaso el m&#225;s importante, el m&#225;s grande fil&#243;sofo de la modernidad.</strong></p>
<p><strong>G. V.</strong> La importancia de Nietzsche, su fama y puesta de moda, en la instituci&#243;n acad&#233;mica (una paradoja para un autor que aborrec&#237;a al "profesor de filosof&#237;a" y a la academia burguesa in toto) es reciente. Podemos fijar fecha: despu&#233;s de 1945 Walter Kaufmann lo ha rehabilitado y santificado para el mundo anglosaj&#243;n; los libros de Gilles Deleuze le dieron el bautismo institucional en Europa (y el necesario gui&#241;o desde la industria filos&#243;fica parisina) y lo termin&#243; de "legitimar" la deconstrucci&#243;n, el posmodernismo y el neopragmatismo. El Nietzsch&#233;isme era ya un fen&#243;meno de literatos, artistas y poetas a fines del '800, pero sin el prestigio de ser reconocido como fil&#243;sofo digno de la universidad burguesa. Nietzsche tuvo que esperar para figurar en el pante&#243;n de los autores respetables. La importancia de Nietzsche, su "suerte" y los derroteros de su recepci&#243;n (siempre acr&#237;tica), cobra importancia a partir de que es "reconocido" como propio por la academia (=estado), incorporado a sus planes de ense&#241;anza (mientras, por ejemplo, Marx no), masificado, edulcorizado y finalmente reducido a una "Vulgata". La fecha concreta en que emerge el Nietzsch&#233;isme se encuentra, en cada pa&#237;s (Espa&#241;a ser&#225; diferente a Argentina, etc.)en el momento en que la posici&#243;n de los textos canonizados (y convenientemente expurgados de cargas hist&#243;rico-pol&#237;ticas) de Nietzsche llegan a establecerse en el mundo acad&#233;mico y, en lo sucesivo, es percibido como acad&#233;mico por toda una nueva generaci&#243;n de poetas, pintores y m&#250;sicos. La instituci&#243;n y los medios culturales luego simplemente (re) producen el rizo ideol&#243;gico. Como autor popularizado es parte integral (como Heidegger) de la ideolog&#237;a posmoderna, y muchas de sus conclusiones m&#225;s feroces subyacen a los preceptos del capitalismo global. Que se le considere el m&#225;s grande fil&#243;sofo de la modernidad es una paradoja ins&#243;lita: Nietzsche fue en realidad (y esta s&#237; es su grandeza) el fil&#243;sofo m&#225;s genial de la antimodernidad. No hay m&#225;s que leerlo.</p>
<p><strong>L.A: Se ha afirmado en ocasiones que la filosof&#237;a del autor del Also sprach Zaratustra est&#225; en la base de opciones pol&#237;ticas muy conservadoras. Del nazismo, por ejemplo. &#191;Tiene sentido para usted una afirmaci&#243;n as&#237;?</strong></p>
<p><strong>G.V:</strong> Por supuesto, pero el sentido no lo he colocado yo. Tiene el sentido que le dan las propias palabras de Nietzsche, s&#243;lo hay que saberlo leer bien, leerlo lento (&#161;como un fil&#243;logo!), como &#233;l exig&#237;a de sus potenciales lectores. Nietzsche fue siempre un reaccionario, desde joven, gran admirador de Napole&#243;n III y Bismarck, opuesto a la campa&#241;a abolicionista en la guerra de Secesi&#243;n entre el Sur y el Norte en EEUU, fan&#225;tico prusiano, wagneriano militante (ya hay que sopesar lo que significaba en esa &#233;poca ser mano derecha de Richard Wagner), abanderado de la aristocracia natural y la figura del Genio, enemigo a muerte de la democracia y el sufragio universal, contrario a la liberaci&#243;n de la mujer, exaltador de la guerra como medio de purificaci&#243;n y cura de las razas, defensor del estado militar (ped&#237;a un golpe militar contra Alemania por el exagerado peso de los socialistas) y la instituci&#243;n de la esclavitud, odiaba todo lo que representaba la Gran Revoluci&#243;n Francesa, a Rousseau y Hegel, anti socialista y anticomunista (basta ver las "marcas" de las revoluciones de 1848 o de la Commune de 1871 en sus textos, fragmentos y cartas), etc. M&#225;s que conservadoras, dir&#237;amos que sus posiciones son "reaccionarias". Tenemos adem&#225;s su admiraci&#243;n por pre fascistas como Paul de Lagarde o Gobineau (en quien admiraba hombre y obra). Pero aqu&#237; ocurre un s&#237;ntoma: el gremio de fil&#243;sofos estatales se niega a leer literalmente a Nietzsche, ni reconocer que sus tesis anuncian al fascismo y al nacionalismo. Se niegan a leer a Nietzsche tal como Nietzsche hubiera deseado. Llamar a la filosof&#237;a pol&#237;tica de Nietzsche un aristokratischen Radikalismus, "radicalismo aristocr&#225;tico", (t&#233;rmino que el propio Nietzsche aceptaba de su primer bi&#243;grafo y divulgador Georg Brandes) es hoy un grito en el desierto, un esc&#225;ndalo, ir contra corriente, enfrentarse al poder de la filosof&#237;a como instituci&#243;n, no seguir la moda marcada en Par&#237;s, verse aislado (de colegas y recursos), en algunos casos no poder investigar o publicar. Mientras los grandes historiadores sociales o de las ideas (pienso en Eric Hobsbawm, Norbert Elias, Arno Mayer, Zeev Sternhell o Ernst Nolte), no tienen ning&#250;n inconveniente ni tab&#250; en "situar" a Nietzsche en la gran corriente reaccionaria que desembocar&#225; en el fascismo europeo. Parece que entre gremios acad&#233;micos la calibraci&#243;n de &#233;poca del pensamiento nietzscheano es diametralmente opuesta. Ah&#237; algo est&#225; sucediendo, es s&#237;ntoma de problemas, se&#241;ala un obst&#225;culo ideol&#243;gico profundo.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Por qu&#233; muchos autores cr&#237;ticos con el pensamiento racionalista, con la ciencia, se inspiran en su filosof&#237;a?</strong></p>
<p>G.V. Parte enorme de la fascinaci&#243;n que ejerce Nietzsche (y esta fascinaci&#243;n como una cobra que nos hipnotiza es la que ha dado pi&#233; a tantas malas lecturas)se debe a su estilo y al objeto de su Kulturkritik, la modernidad burguesa. Esa cr&#237;tica, mal contextualizada, fuera del &#225;mbito y las referencias externas para lograr una adecuada situaci&#243;n hermen&#233;utica, nos parece muy "familiar" a las que podr&#237;a realizarse desde un pensamiento progresista o de izquierdas. Se han vulgarizado determinados topos nietzscheanos, se canoniza un par de textos y una determinada parte de su evoluci&#243;n intelectual, y ya tenemos un Nietzsche irreal y ad usum delphini. &#191;Qui&#233;n no podr&#237;a estar de acuerdo en criticar a los "especialistas" acad&#233;micos, o a la moral de la religi&#243;n cristiana? &#191;Qui&#233;n no celebra su ataque al excesivo racionalismo, a la divisi&#243;n del trabajo, al parlamentarismo, a la clase pol&#237;tica? &#191;A qu&#233; intelectual no le suena a m&#250;sica de &#225;ngeles el discurso sobre la decadencia y la crisis de los valores? &#191;A qu&#233; literato o artista no le agrada escuchar que la cultura es beneficio exclusivo de los mejores? Muchos han tomado a la ligera estas cr&#237;ticas reaccionarias (sin de-construir sus presupuestos ontol&#243;gicos) pensando en que podr&#237;an subvertir el cientificismo y el positivismo. El ataque de Nietzsche al racionalismo "socr&#225;tico", que degenera y enferma a Occidente (dentro del cual laten entre otros el socialismo) es "nihilista" ("todo" es interpretaci&#243;n incluso en las ciencias duras) y por eso es imposible fundar una epistemolog&#237;a alternativa desde los presupuestos nietzscheanos: voluntad de poder, uno primordial y el eterno retorno. Es dif&#237;cil desarrollar, a&#250;n desde el punto de vista del Nietzsch&#233;isme, una cr&#237;tica productiva a los l&#237;mites y obst&#225;culos de la racionalidad moderna desde la lucha eterna entre un instinto de decadencia y un instinto de ascensi&#243;n. El propio Stil de Nietzsche, ajeno a la argumentaci&#243;n (&#161;Nietzsche est&#225; incluso contra el silogismo!)y forzada a la concisi&#243;n y extrema libertad literaria del aforismo, hace que sea una tarea imposible. Lo saben los que trataron de desarrollarla o al menos explicarla. Lo &#250;nico que queda en Nietzsche con ciertos aires de cientificismo es su cr&#237;tica a ciertas formas de historicismo.</p>
<p><strong>L.A. Contra el silogismo. &#191;Una filosof&#237;a al&#243;gica o antil&#243;gica? &#191;Qu&#233; puede significar filos&#243;ficamente una posici&#243;n de esas caracter&#237;sticas?</strong></p>
<p>G.V. &#191;C&#243;mo poner en el filo de la Kritik a la decadencia de Occidente dos mil a&#241;os de historia y de falsa conciencia? La &#250;nica posibilidad es ir m&#225;s all&#225; de la esfera socr&#225;tico-cartesiana conceptual y conciente. No pueden usarse instrumentos l&#243;gicos heredados de la b&#225;rbara Modernidad (que incluye al propio Arist&#243;teles). Se debe aferrar el "sentido" de la vida en su orden jer&#225;rquico natural y transmitirlo a los mejores. &#191;C&#243;mo hacerlo? Nietzsche intenta, primero a trav&#233;s de su propio estilo (anti sist&#233;mico y anti ensay&#237;stico, en forma y contenido), luego a trav&#233;s de un m&#233;todo de antisilogismo radical. La hip&#243;tesis de Nietzsche es que los hombres inferiores ("escasos de fuerza vital", Untermensch) tienen necesidad, por su simpleza e idiotismo, de "la l&#243;gica, la inteligibilidad abstracta de la existencia, porque la l&#243;gica tranquiliza e inspira confianza". Para comprender esta pasi&#243;n por el silogismo y la deducci&#243;n cartesiana, dice Nietzsche, "basta fijarse en los anarquistas". Los &#220;bermensch, los superhombres, "el ser cuya exuberancia es mayor", el hombre dionis&#237;aco, no necesita de este g&#233;nero de deducci&#243;n (que "disipa el temor"). Al tradicional silogismo (en alem&#225;n: Schluss) Nietzsche le superpone el "silogismo retr&#243;grado" o refluente (R&#252;ckschluss)como m&#233;todo de indagaci&#243;n que permite superar la l&#243;gica tradicional: "se trata de deducir de la obra su autor, del hecho quien la ha realizado, del 'ideal' aquel para quien es una necesidad, y de cualquier manera pensar y de juzgar las cosas a la necesidad a que responde". El "silogismo retr&#243;grado" permite combinando fisiolog&#237;a, psicolog&#237;a e historia, llegar a lo que Nietzsche llama "interpretaci&#243;n", el martillo del cr&#237;tico contra la Modernidad. El alogiicismo de Nietzsche es una elecci&#243;n consciente, apoyada en el diagn&#243;stico milenario que la mediaci&#243;n conceptual, la "escol&#225;stica de los conceptos", la cadena de demostraciones est&#225; viciada hasta la m&#233;dula (carece de todo valor para el "partido de la vida") y la relaci&#243;n ser y pensamiento se basa en captura la "estructura del alma", en un nexo misterioso entre interprete e interpretado. Es una discusi&#243;n y exploraci&#243;n del intento de ruptura epistemol&#243;gico de Nietzsche que nos llevar&#237;a todo un libro. </p>
<p><strong>L.A. En la misma l&#237;nea, &#191;por qu&#233; el postmodernismo ha bebido tanto en esa fuente filos&#243;fica</strong></p>
<p>G.V. El postmodernismo fue (y es) la l&#243;gica del capitalismo tard&#237;o (sociedad postindustrial o de consumo, sociedad de los medios de comunicaci&#243;n o del espect&#225;culo, o el capitalismo multinacional, fin del welfarismo, decadencia de pax americana) del postcapitalismo, del capital despu&#233;s de la ca&#237;da del stalinismo, la cobertura del "fin de la historia". Su acta de nacimiento es el fracaso del '68 en Europa. Es un complejo de autores, con obras dis&#237;miles, m&#225;s que una escuela o corriente de pensamiento. El inconsciente pol&#237;tico del postmodernismo, al que Jameson denomina en su bello libro "l&#243;gica cultural del capitalismo tard&#237;o", se asienta sobre dos autores pol&#233;micos: el reaccionario Nietzsche y el nacionalsocialista Heidegger. B&#225;sicamente, y este "m&#233;todo" puede verse en el mismo Nietzsch&#233;sime, el posmodernismo es una nueva superficialidad, que se prolonga tanto en la "teor&#237;a contempor&#225;nea" como en toda una nueva cultura de la imagen o del simulacro. El debilitamiento de la historicidad (o su aniquilaci&#243;n y canalizaci&#243;n), tanto en nuestra relaci&#243;n con la historia oficial como en las nuevas formas de nuestra temporalidad privada. La expurgaci&#243;n de Nietzsche de todo nexo con la historia real o la subestimaci&#243;n del contexto en sus lecturas, no es m&#225;s que postmodernismo hermen&#233;utico. El postmodernismo es adem&#225;s un nuevo "subsuelo emocional" (Jameson), fundado sobre lo que Jameson llama "intensidades" y que recupera el sentimiento de lo sublime, el "alma bella" establecida por la est&#233;tica neorrom&#225;ntica. Aqu&#237; basta repetir la cr&#237;tica de Hegel al reaccionario Schelling para comprender la vuelta atr&#225;s en lo que se refiere a la relaci&#243;n entre ser y pensamiento. Cuando el Nietzsch&#233;sime se enoja y alaba en sus escritos conceptos abstractos y no-mediados, "Vida", "Hombres Libres", "Cultura", no s&#243;loe st&#225; abusando y mutilando al Nietzsche real sino que estamos en presencia de postmodernismo pr&#225;ctico. Profunda afinidad electiva, dir&#233; tambi&#233;n "funcionalidad", relaciones constitutivas entre el postmodernismo con un nuevo sistema de econom&#237;a mundializada, lo llamaremos "postfordista" y su nueva forma estado.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Es cierto que el pensamiento real de Nietzsche fue manipulado por su hermana y por su cu&#241;ado, y que, por tanto, esa l&#237;nea de interpretaci&#243;n conservadora es externa a su obra?</strong></p>
<p>G.V. El "complot" de Elisabeth: toda una serie de bi&#243;grafos, comentaristas y scholars repiten sin descanso el aparente papel nefasto de su hermana, Elisabeth F&#246;rster-Nietzsche, que habr&#237;a inventado o manipulado el proyectado libro "Der Wille zur Macht"( "La Voluntad de Poder"), de manera de transformarlo en uno de los pendants ideol&#243;gicos del III&#170; Reich. Una mujer poco dotada intelectualmente, con una formaci&#243;n b&#225;sica, deviene la inspiradora entre bambalinas de un movimiento pol&#237;tico de masas y de una geopol&#237;tica racial que desembocar&#225; en la Segunda Guerra Mundial. Quiz&#225; el autor m&#225;s conocido que sostiene esta leyenda (y que nos cae simp&#225;tico) es Georges Bataille, qui&#233;n afirmaba en 1937: "El jud&#237;o Judas traicion&#243; a Jes&#250;s por una suma de dinero nimia: despu&#233;s de eso, se colg&#243;. La traici&#243;n de los familiares de Nietzsche no tuvo la consecuencia brutal que tuvo la de Judas, pero resume y termina de volver intolerable el conjunto de traiciones que deforman la ense&#241;anza de Nietzsche (que la colocan a la altura de las pretensiones de m&#225;s corto alcance de la fiebre actual). Las falsificaciones antisemitas de la se&#241;ora F&#246;rster, su hermana, y del se&#241;or Richard Oehler, primo de Nietzsche, tienen adem&#225;s algo que es m&#225;s vulgar que el comercio de Judas". Esta leyenda hagiogr&#225;fica se sigue repitiendo, con variaciones y peque&#241;as diferenciaciones estil&#237;sticas, hasta nuestros d&#237;as. A contrariis Elisabeth hizo todo lo posible por presentar a Nietzsche como un cr&#237;tico del germanismo a ultranza ya desde su piadosa biograf&#237;a, "Das Leben Friedrich Nietzsches" (1895-1904): all&#237; presenta a Nietzsche como paradigma del "buen europeo por excelencia", lleg&#225;ndolo a comparar en personalidad pol&#237;tico-hist&#243;rica con el presidente de los EEUU de entonces Theodore "Teddy" Roosevelt (por cierto: algunos me reprochaban en su cr&#237;tica que "dudo que alguien haya considerado a Nietzsche un buen europeo": bueno aqu&#237; lo tienen) y en un intento apolog&#233;tico trata (sin lograrlo: ah&#237; est&#225;n los textos) de separarlo de la judeofobia y el teutonismo que emanan de sus escritos. &#191;Y Elisabeth como editora traidora al esp&#237;ritu de Nietzsche? Lo ir&#243;nico es que si contrastamos la edici&#243;n del "Nietzsche Archiv" de "La Voluntad de Poder" con los textos correspondientes de los escritos p&#243;stumos, podemos llegar a la conclusi&#243;n opuesta que sostiene la hagiograf&#237;a dominante. Contra la leyenda de la hermen&#233;utica de la inocencia, Elisabeth "interpreta" al filo de la censura pasajes demasiados embarazosos e incluso trata de incluir "comentarios positivos" sobre intelectuales jud&#237;os (como Heine, Offenbach, Mendelshon, Rahel Varnhagen) para intentar balancear los fragmentos p&#243;stumos. Elisabeth protege y feminiza los textos, habla de su hermano como "el genio m&#225;s noble", "el h&#233;roe". Y le doy a los nietzscheanos un ejemplo: comparen el par&#225;grafo &#167; 872 de la edici&#243;n supuestamente "nazificada" por Elisabeth de 1901 con los fragmentos p&#243;stumos y ver&#225;n el manto de piedad sobre las terribles afirmaciones de Nietzsche sobre la negaci&#243;n del derecho a la existencia de pueblos d&#233;biles. Especialistas serios y filonietzscheanos (por ejemplo Mauricio Ferraris) han llegado a la conclusi&#243;n que la edici&#243;n de Elisabeth no ha modificado ni distorsionado en profundidad los fragmentos como para comprometer la lectura y la interpretaci&#243;n. Sin su trabajo de "propaganda" y su energ&#237;a inagotable, hoy no conocer&#237;amos nada de la obra nietzscheana. Acta est fabula.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Qu&#233; hay detr&#225;s de una noci&#243;n como la de superhombre, del &#220;bermensch? &#191;Son sus valores los del ser humano de la futura liberaci&#243;n?</strong></p>
<p>G.V. "Superhombre" como concepto en Nietzsche aparece por primera vez al p&#250;blico en "Also spracht Zarathustra" (escrito entre 1883&#150;85), en la parte 3 del Vorrede: "Ich lehre euch den &#220;bermenschen", aunque ya lo nombra en manuscritos (Menschliches, Allzumenschliches, de 1878). Se trata de la traducci&#243;n al alem&#225;n del propio Nietzsche del t&#233;rmino "homme sup&#233;rieur" (hombre superior) sacado de los escritos del filosofo naturalista franc&#233;s Claude Adrien Helv&#233;tius. El concepto en realidad re elabora otros conceptos nietzscheanos aristocr&#225;tico-naturalistas anteriores: Genio, hombre tr&#225;gico, hombre Schopenhauer, esp&#237;ritus libres, buenos europeos. En esto, como en otras palabras-faro, la continuidad de Nietzsche es asombrosa. &#220;bermensch, como el arist&#243;crata elegido por misterio selecci&#243;n de la Naturaleza, aparece en el libro enfrentado al "&#250;ltimo hombre" (producto de la Modernidad), el &#220;ntermensch (as&#237; llamar&#225;n los nazis a los pueblos inferiores del Este) y a la Canalla (las masas inferiores). No son los valores de "todos" los seres humanos, &#161;en absoluto!, expresa el polo de una l&#243;gica de combate perpetuo entre la elite y la masse, la raza de los arist&#243;cratas, los m&#225;s fuertes, los que llevan la pulsi&#243;n del genio. La diferencia entre estos arist&#243;cratas y los "superfluos" (&#220;berfl&#252;ssigen) es abismal, una escisi&#243;n inabarcable, una cesura que no puede cerrar ninguna religi&#243;n, ninguna moral, ni siquiera el comunismo: "&#191;Qu&#233; es el mono para el hombre? Una irrisi&#243;n o una verg&#252;enza dolorosa. Y justo eso es lo que el hombre debe ser para el Superhombre: una irrisi&#243;n o una verg&#252;enza dolorosa". El hombre superfluo, el hombre com&#250;n &#150; que Nietzsche llama con iron&#237;a "los demasiados" (die Viel-zu-Vielen&#150; es una simple cuerda "entre el animal y el Superhombre". El "aristocr&#225;tico pensamiento de fondo de la Naturaleza" es el que exige, para el mantenimiento de la verdadera vida y la aut&#233;ntica cultura, la "victoria del mejor y el m&#225;s fuerte". El &#220;bermensch es la resultante, simple y natural, del "Rangordnung" (orden jer&#225;rquico) generado por la lucha por la existencia. El elitismo reaccionario y anti ilustrado es un elemento central, que ejerce como punto de gravedad y adem&#225;s permanente: podemos distinguir la diversas fases del pensamiento pol&#237;tico nietzscheano siguiendo la evoluci&#243;n: 1) la etapa del genio, c&#243;mo generarlo, descubrirlo y cultivarlo; 2)la celebraci&#243;n de los Se&#241;ores como "esp&#237;ritus libres" y "buenos europeos"; 3) el &#220;bermensch como celebraci&#243;n del superhombre y de su natural disposici&#243;n a la jerarqu&#237;a. Nietzsche aclara el concepto en su escrito autobiogr&#225;fico "Ecce Homo": Superhombre es "Superespecie" (&#252;ber-Art). Por supuesto es un t&#233;rmino pol&#237;tico al m&#225;ximo. En su correspondencia privada Nietzsche no deja lugar a dudas de su contenido racial-biol&#243;gico, apoyando su concepto en pseudocient&#237;ficos darwinistas como Spencer, Haeckel, Z&#246;llner, Bagehot, Galton, Lombroso e incluso Gobineau (otro inspirador del fascismo europeo). Una curiosidad: en la traducci&#243;n m&#225;s conocida, la de S&#225;nchez Pascual (que es muy minucioso y obsesivo), un t&#233;rmino tan pol&#233;mico como &#220;bermensch &#161;carece de nota aclaratoria!, mientras se reproducen citas sobre aspectos superfluos o cuestiones menores. El paroxismo del rid&#237;culo se lo lleva sin lugar a dudas el fil&#243;sofo posmoderno Vattimo, uno de los traductores de Nietzsche al italiano, qui&#233;n intenta exorcisar-forzar el t&#233;rmino &#220;bermensch e intenta traducirlo como &#161;Ultrahombre! Finalmente una an&#233;cdota poco conocida que demuestra hasta qu&#233; punto el pensamiento del Nietzsche maduro se imbricaba con el nacionalsocialismo: A fines de 1940 llega a la municipalidad helv&#233;tica del peque&#241;o poblado de Sils-Maria una peculiar delegaci&#243;n oficial del Dritte Reich, el imperio milenario de Hitler que domina toda Europa. La misi&#243;n diplom&#225;tica, agobiada de portaplanos y cartapacios, es encabezada por negros uniformes de las SS y han viajado hasta ese rinc&#243;n alejado de la neutral Suiza con la tarea de tramitar una empresa espectacular, magn&#237;fica y aria: erigir una estatua de m&#225;rmol de Carrara (al estilo Miguel &#193;ngel) del fil&#243;sofo oficial del r&#233;gimen, Friedrich Wilhem Nietzsche. El portento tendr&#237;a una altura de siete metros, se construir&#237;a en la plaza central, delante del albergue alpino, la famosa casa Durisch, "mi perrera ideal" como le llamaba el fil&#243;sofo, que era el lugar real donde hab&#237;a escrito, entre el 26 de junio y el 6 de julio de 1883 la segunda parte de "Zarathustra"". El "SS-Staat" en el cenit de su mete&#243;rica carrera hacia el derrumbe, se&#241;alaba un doble homenaje: por un lado, al autor, el "F&#252;hrer" fil&#243;sofo, cuyas frases adornaban, por orden de Himmler, las agencias y oficinas de las SS; por el otro a la obra en s&#237;, pero en especial a la segunda parte, que destacaba la darwiniana "Wille zur Macht" y la aparici&#243;n textual de los "Superhombres", los "&#220;bermensch", como proyecto pol&#237;tico-racial a fundar cient&#237;ficamente. En la base del pedestal de la magn&#225;nima estatua figurar&#237;a, en bru&#241;ido bronce, la frase del canto "De la superaci&#243;n de s&#237; mismo", que sentenciaba: "Mandar es m&#225;s dif&#237;cil que obedecer". Como finaliz&#243; la guerra, el monumento jam&#225;s se construy&#243;&#133;</p>
<p><strong>L.A. El eterno retorno, &#191;es una especulaci&#243;n metaf&#237;sica o responde a una idea que tiene una base en conocimientos f&#237;sicos y matem&#225;ticos?</strong></p>
<p>G.V. En realidad es uno de los conceptos menos elaborados por Nietzsche, que fue remarcado como central por Karl L&#246;with y Heidegger. Vattimo, volvemos a este interprete y traductor al italiano de Nietzsche, encuentra al concepto "enigm&#225;tico". Sabemos porqu&#233;: el enigma es vaciarlo de todo nexo con el mundo hist&#243;rico-social y, adem&#225;s, extirparlo de su ra&#237;z naturalista. S&#243;lo es comprensible si se lo subsume a su Kritk reaccionaria a la visi&#243;n unilineal del tiempo, al Principio Esperanza y a la revoluci&#243;n. L&#246;with hab&#237;a intuido algo cuando demostr&#243; que en &#233;ste concepto Nietzsche culminaba con un impasse, un falso paso, en la tentativa de reconstruir en la clausura de la modernidad, una concepci&#243;n del tiempo (y del Ser) precristina, griego-arcaica. Heidegger, desde la visi&#243;n v&#246;lkische vecina al nacionalsocialismo lo ve m&#225;s claro: el eterno retorno no tiene nada de metaf&#237;sico, ni es una &#233;tica: es un "evento" en la historia del Ser. Pero volvamos a Nietzsche. La interminable degeneraci&#243;n, el Unterg&#228;ng de Occidente, que incluye el fin de lo tr&#225;gico y el ciclo revolucionario de ilotas, campesinos, esclavos negros y obreros socialistas, s&#243;lo puede ser eficazmente contrarrestado y anulado si se refuta para siempre la ideolog&#237;a que lo re alimenta desde S&#243;crates. Una es la visi&#243;n moral del mundo, que denigra el orden natural y la jerarqu&#237;a del mundo, denigra y deslegitima la aristocracia natural; el otro elemento clave es la visi&#243;n y el concepto del tiempo. Ya su maestro, el fil&#243;sofo reaccionario Schopenhauer, hab&#237;a denunciado a los socialistas por su vis&#243;n de "fe en el mundo" para ganar a las masas y llevarlas a la acci&#243;n revolucionaria. Nietzsche sigue sus pasos: si la visi&#243;n moral-revolucionaria del mundo viene contrastada mediante la tesis de la inocencia del devenir, la visi&#243;n unilinear del tiempo puede ser refutada mediante la tesis del eterno retorno de lo id&#233;ntico. La ideolog&#237;a socr&#225;tico-hebrea-cristiana-socialista del devenir infinitamente nuevo es una contradicci&#243;n, porque "presupone una fuerza creciente hacia el infinito". El concepto de "Eterno Retorno" (Nietzsche en realidad utiliza dos t&#233;rminos: ewige Wiederkunft y ewige Wiedekehr) tiene or&#237;genes variados, desde las influencias de la ya olvidada Naturphilosophie, los materialistas v&#237;a el manual de Lange (en especial su cap&#237;tulo sobre Lucrecio), la cosmolog&#237;a de Auguste Blanqui (&#161;s&#237;, el revolucionario franc&#233;s!) y el psic&#243;logo reaccionario Gustave le Bon (que tambi&#233;n inspirar&#237;a la psicolog&#237;a de las masas de Freud). Nietzsche retiene cuatro argumentos basados en hip&#243;tesis cient&#237;ficas: 1) la constancia de la fuerza o energ&#237;a del universo (conservaci&#243;n de la materia); 2) la finitud en el posible n&#250;mero de combinaciones de elementos de la naturaleza; 3) la infinitud del tiempo; 4) principio de selecci&#243;n. Son, seg&#250;n los especialistas, tesis amateurs y populares de la biolog&#237;a, la qu&#237;mica y la f&#237;sica de la &#233;poca. La evoluci&#243;n del universo repite indefinidamente las mismas fases y recorre eternamente un c&#237;rculo vicioso inmenso. La idea no era original de Nietzsche, por as&#237; decirlo "estaba" en el ambiente escolar de las ciencias naturales y en el neodarwinismo. Ya en "La Gaya Ciencia" Nietzsche no renuncia a darle una "consagraci&#243;n" cient&#237;fica a su hip&#243;tesis reaccionaria (en el aforismo 109) pregunt&#225;ndose que hay que protegerse de la idea que el mundo puede crear algo "nuevo". En una &#233;poca de su vida Nietzsche se propone, en un plazo de diez a&#241;os, consagrar su vida a estudiar ciencias naturales (en Viena o en Par&#237;s) para tratar de dar una base cient&#237;fica m&#225;s amplia a su intuici&#243;n. No tard&#243; en renunciar a &#233;ste proyecto por diversas razones, una de las cuales era la imposibilidad, como el deseaba, de fundar su sistema en la teor&#237;a at&#243;mica (en esa &#233;poca subdesarrollada). El eterno retorno, contra la interpretaci&#243;n de Deleuze, es la forma m&#225;s extrema de nihilismo y la "coronaci&#243;n" de la hip&#243;tesis del &#220;bermensch&#133; Un esbozo del "eterno retorno" se encuentra en el aforismo 341 de la "Gaya Ciencia", pero realmente su nexo l&#243;gico se articula en el contexto de las ense&#241;anzas del &#220;bermensch, del superhombre. Si "As&#237; habl&#243; Zarathustra" es el quinto evangelio (hab&#237;a sido escrita como una anti-Biblia), las Tablas de la Ley que ense&#241;a Nietzsche a la humanidad es la hip&#243;tesis del "Eterno Retorno", la gran idea de Zarathustra y que fue una gran conmoci&#243;n personal para s&#237; mismo. Durante un per&#237;odo estuvo pose&#237;do de un horror sagrado ante su descubrimiento atroz. Los fil&#243;sofos acad&#233;micos toman su tesis como un ejercicio de ensayo o un gorgojeo metaf&#237;sico, cuando la conclusi&#243;n ontol&#243;gica es terrible: el mundo no significa nada, es obra de una ciega y jer&#225;rquica fatalidad, no hay evoluci&#243;n ni progreso y la humanidad no conduce a nada sino que prosigue indefinidamente recorriendo el mismo c&#237;rculo (e intentando resolver el mismo problema: la voluntad de poder). Contra los nietzscheanos, Nietzsche era un fil&#243;sofo de verdad, "viv&#237;a" sus teor&#237;as y &#233;l sab&#237;a que se necesitaba ser muy reaccionario, demasiado "inactual" para soportar el espanto y la inhumanidad de la tesis del "Eterno Retorno". Se trata de "olvidar" los Evangelios, humillar a los d&#233;biles e inferiores, fortificar y mantener a los fuertes y mejores, eliminar la piedad, el optimismo y la dignidad. Cuando Zarathustra env&#237;a a sus disc&#237;pulos a decir la verdad, tienen miedo, y le confiesan: "podr&#225; soportarla la muchedumbre?" Es, seg&#250;n &#233;l mismo declara, un "martillo", un instrumento de terrorismo moral, una verdad que dispersa los vanos sue&#241;os de la humanidad: "la doctrina del Eterno Retorno es un martillo en la mano de los hombres m&#225;s potentes". Nietzsche cree que ha llegado el momento de hacer el ensayo con la verdad y "si la verdad debe destruir a la humanidad, pues, bien, &#161;que as&#237; sea!" El "Eterno Retorno" tiene otro enemigo secundario, el antropocentrismo de la Modernidad, una herencia hebrea que desemboca en la Revoluci&#243;n Francesa, que coloca en el centro del cosmos a los seres m&#225;s mediocres, d&#233;biles e inferiores. Es curioso pero Nietzsche proyect&#243; escribir un libro centrado en el concepto del "Eterno Retorno" cuyo t&#237;tulo dice mucho hacia d&#243;nde apuntaba: "Un nuevo Iluminismo. El eterno retorno de lo id&#233;ntico". [Fin de la primera parte de la entrevista. Par ver la segunda, pulse aqu&#237;.]</p>
<p><strong>L.A. &#191;Por qu&#233; ha influido tanto Nietzsche en literatos y autores como Kundera por ejemplo?</strong></p>
<p>G.V. Nietzsch&#233;sime significa, en el sentido m&#225;s banal de la palabra, entusiasmo, enamoramiento y admiraci&#243;n por Nietzsche. En casos extremos seguimiento ciego y fan&#225;tico. En 1877 Nietzsche ya tuvo noticias de un grupo de admiradores en Viena lo dirig&#237;a un literato mediocre, Paul Lanzky; hab&#237;a otro en Berl&#237;n, liderado por su cu&#241;ado el wagneriano y antisemita F&#246;rster, y del que formaban parte Georg Brandes (qui&#233;n lo introdujo en el mundillo acad&#233;mico), Paul R&#233;e, Heinrich Romunt. Los primeros y m&#225;s entusiastas seguidores vinieron as&#237; del mundo de la m&#250;sica y la literatura (sin que Nietzsche lo hubiera deseado): poetas, m&#250;sicos, pintores, escritores. La filosof&#237;a acad&#233;mica de la &#233;poca no tomaba muy en serio los escritos de un fil&#243;logo poco formado que se hab&#237;a vuelto loco. Era material para el mundo m&#225;s libre de las vanguardias art&#237;sticas. Basta recordar a nombres como Gabrielle D'Annunzio, Anatole France, Andr&#233; Gide, Gerhart Hauptmann, Hugo von Hofmanstahl, Gustav Mahler, Gottfried Benn, Stefan Georg, Richard Strauss, Georg Heym, H. G. Wells, George B. Shaw, William Butler, Thomas Mann y sigue la lista hasta Kundera. A esta nuestro genial Borges lo ley&#243; muy mal, sosteniendo que la idea del "Eterno retorno" era&#133; &#161;una hermosa &#233;tica valiente"! Los literatos en su mayor&#237;a entran a Nietzsche por su parte m&#225;s "blanda" (aunque es la m&#225;s dif&#237;cil de interpretar): generalmente por "As&#237; habl&#243; Zarathustra". La atracci&#243;n creo que es muy simple: primero su enga&#241;oso estilo, el velado elitismo cultural, el individualismo aristocr&#225;tico, su antimoralismo escandaloso. El denominador com&#250;n de los literatos (salvo excepciones honrosas) es tomar las f&#243;rmulas nietzscheanas de manera muy superflua, "literaria" o metaf&#243;rica. Sobre los literatos Nietzsche ten&#237;a muy mala predisposici&#243;n, ya que &#233;l buscaba "hombres de acci&#243;n": "Tales poetastros son los &#250;ltimos lectores que me deseo a m&#237; mismo". Es curioso: mientras los literatos aman la escritura nietzscheana, a veces sin entenderla, &#233;l los aborrec&#237;a: "me repugna el pensar que leer&#225;n mi libro, y hasta es posible que hablen de &#233;l. Pero: &#191;qui&#233;n es suficientemente serio para comprenderme? Tal como est&#225;n las cosas, nadie puede salvarme de los hombres de letras. &#161;Al diablo!" Ya vemos que no ha cambiado nada en este aspecto.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Situar a Nietzsche en la tr&#237;ada de los fil&#243;sofos de la sospecha, &#191;fue un acierto? &#191;Observa usted alg&#250;n aire de familia entre &#233;l y Freud y Marx?</strong></p>
<p>G.V. Es un gigantesco malentendido. La tr&#237;ada de Foucault no se sostiene textualmente y es totalmente caprichosa. En realidad Nietzsche es el "Anti Marx", no s&#243;lo desde su obra escrita sino en su praxis, en su vida. El malentendido no es nuevo: ya se intent&#243; hacer una amalgama entre Nietzsche y Marx a fines del siglo XIX, en c&#237;rculos anarquistas e incluso en sectores juveniles de la socialdemocracia alemana. &#161;Hasta los mismos bolcheviques! Dentro de la corriente del marxismo ruso de principios del siglo XX Lunacharski, adversario de Lenin dentro del bolchevismo, luego Comisario para la Educaci&#243;n de la joven URSS, intent&#243; sin &#233;xito buscar puntos de contacto entre Nietzsche y Marx. Creo que fue el primer nietzscheano de izquierda de la historia. La famosa Kollontai en su juventud le&#237;a ingenuamente a Nietzsche a los c&#237;rculos de j&#243;venes obreros como llamada a la acci&#243;n y para propagar el ate&#237;smo. Larisa Reisner (le escritora esposa de Karl Radek) o Georg&#239; Chicherin (ministro de asuntos exteriores de Stalin) fueron wagnerianos, nietzscheanos y marxistas en su juventud, lo que podr&#237;a abrir una investigaci&#243;n sobre las ra&#237;ces nietzscheanas de la cultura stalinista&#133; Hay p&#225;ginas de Chicherin donde defiende a Nietzsche del "uso" de los nazis que parecen calcadas de las defensas de Georges Bataille o Klossowski. Hasta Lenin cita a Nietzsche varias veces en sus escritos. O un escritor consagrado por Stalin como Aleksandr Fadeev y su concepci&#243;n del superhombre socialista&#133; Hubo hasta inteos de realizar&#133;&#161;un nietzscheanismo comunista! La amalgama no es nueva. Salvo forz&#225;ndolos o travistiendo sus teor&#237;as y praxis es posible encontrar denominadores comunes. Pero parece que es una tarea de S&#237;sifo que los intelectuales acometen con empe&#241;o, lo mismo se ha intentado con Heidegger o Carl Schmitt. En cuanto a los "maestros de la sospecha" Foucault los re&#250;ne bajo el concepto de "t&#233;cnicas de interpretaci&#243;n", etiquetando a Nietzsche como el fil&#243;sofo cr&#237;tico del poder y a Marx como el fil&#243;sofo de las relaciones de producci&#243;n. Quiz&#225; s&#237; pueden verse puntos en com&#250;n, afinidades y puntos epistemol&#243;gicos similares con Freud (por ejemplo: como vimos Le Bon, ciertos te&#243;ricos darwinistas, fisi&#243;logos, el uso de la psicolog&#237;a y la biolog&#237;a, el descentramiento del sujeto, hasta la epistemolog&#237;a). Pero esa tr&#237;ada es esquem&#225;tica, forzada y arbitraria, una genealog&#237;a insostenible. Pero de moda y simp&#225;tica. As&#237; es el mercado de las ideas intelectuales.</p>
<p><strong>L.A. Hay int&#233;rpretes de su obra que han sostenido que Nietzsche no es un autor pol&#237;tico, que es un artista, un literato, un pensador a golpes. Que leerle de aquel modo es leerle muy mal, con anteojeras pol&#237;ticas. &#191;Estar&#237;a de acuerdo?</strong></p>
<p>G.V. Por supuesto que no. Nietzsche es un fil&#243;sofo totus politicus e incomprensible sin este marco referencial. Muchas malas lecturas se basan en expurgar, exorcisar a Nietzsche de toda la espuria del mundo hist&#243;rico o minimizar sus implicancias en la pol&#237;tica concreta. Desde su juventud tuvo curiosidad e inter&#233;s por la pol&#237;tica y la historia: devoraba los diarios por la ma&#241;ana y estaba al tanto de todos los acontecimientos pol&#237;ticos y sociales de la &#233;poca. Su primera obra juvenil fue un texto de filosof&#237;a pol&#237;tica, sobre Napole&#243;n III (realmente un "Anti-18 Brumario") y lo &#250;ltimo que escribi&#243; antes de caer en la locura era una soluci&#243;n al problema mon&#225;rquico en la Alemania Guillermina. La herradura ideol&#243;gica de Nietzsche empieza por la pol&#237;tica y concluye con ella: significativo, &#191;no? Anteojeras pol&#237;ticas son las que tienen aquellos que fuerzan los textos de Nietzsche eliminando toda connotaci&#243;n pol&#237;tica. Posici&#243;n rid&#237;cula la de Deleuze, por ejemplo, el cual reduce simplonamente el anticomunismo de la filosof&#237;a pr&#225;ctica de Nietzsche a una oposici&#243;n te&#243;rica formal entre Nietzsche y Hegel, entre repetici&#243;n y dial&#233;ctica&#133; cuando sabemos que Nietzsche desconoc&#237;a el abc b&#225;sico de Hegel, de la izquierda hegeliana (en realidad la formaci&#243;n filos&#243;fica de Nietzsche era de segunda mano y a trav&#233;s de popularizaciones o manuales escolares) y que su objetivo (cuando menciona la dial&#233;ctica) es el socialismo, el anarquismo y el comunismo.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Qu&#233; opina de la cr&#237;tica de Nietzsche al cristianismo? &#191;Qu&#233; anuncia la muerte de Dios?</strong></p>
<p>G.V. Todo sabemos con qu&#233; inaudita violencia ha rechazado Nietzsche el cristianismo. No s&#243;lo en el aspecto te&#243;rico, sino incluso a nivel personal: "Basta que alguien adopte una actitud equ&#237;voca frente al cristianismo para negarle la menor part&#237;cula de confianza. No puede haber en esta materia m&#225;s que una actitud conveniente: un no absoluto". Cuando aborda el cristianismo (o a Jes&#250;s) su lenguaje desborda indignaci&#243;n y desprecio. Llama a los sacerdotes "p&#233;rfidos enanos", "raza de par&#225;sitos", "calumniadores del mundo patentados", "ara&#241;as venenosas", "idiotas p&#250;rpuras", "los m&#225;s diestros de los hip&#243;critas conscientes". La Iglesia le parece enemiga mortal de todo lo que hay de noble sobre la Tierra. Es un tema vast&#237;simo y que ha producido una farragosa bibliograf&#237;a. La postura de Nietzsche variar&#225; en relaci&#243;n con los acontecimientos y el desarrollo pol&#237;tico-hist&#243;rico en Europa, pero podemos distinguir un discurso m&#225;s o menos unitario. Comenc&#233; a leer a Nietzsche desde su anticristianismo, v&#237;a Hermann Hesse y su "El Lobo Estepario", y el primer libro que lleg&#243; a mis manos (lo le&#237; muy mal, sin entenderlo) fue "El Anticristo". Todav&#237;a poseo el ejemplar subrayado. Qued&#233; conmocionado y confuso. En nosotros los latinos, en donde el peso del catolicismo nos sofoca desde ni&#241;os, el anticristianismo furibundo nietzscheano es uno de sus atractivos m&#225;s poderosos, aparentemente m&#225;s f&#225;cil de comprender, pero al mismo tiempo enga&#241;oso para el lector desatento o poco informado. Y volvemos a la idea de Nietzsche como totus politicus: desde su tierna juventud Nietzsche ve al cristianismo &#150;en realidad al judeo-cristianismo&#150; como el continuador moderno del ciclo de subversi&#243;n y d&#233;cadence iniciado en Grecia por el socratismo. Nietzsche ha asumido la cr&#237;tica al cristianismo de Strauss (al que ley&#243; con devoci&#243;n) y de Schopenhauer (qui&#233;n llamaba a Jes&#250;s "demagogo hebreo"), adem&#225;s de su propia educaci&#243;n familiar protestante por doble genealog&#237;a (padre y madre). El cristianismo es una Gelehrtenreligionen, una religi&#243;n "docta", peyorativamente "erudita" con contenidos dogm&#225;ticos positivos, una religi&#243;n producida por intelectuales desarraigados, sin ra&#237;ces (Jes&#250;s) enfrentada a una Cultur aut&#233;ntica enraizada en el suelo y la sangre de un pueblo. El cristianismo posee una valencia pol&#237;tica subversiva aunque despreciable, que se deriva de su monote&#237;smo (una invenci&#243;n jud&#237;a), que "propaga" una moral de esclavos (es la prehistoria de la ideolog&#237;a socialista: compasi&#243;n, piedad, caridad, solidaridad, fraternidad, humildad); adem&#225;s es una organizaci&#243;n formada por enfermos y degenerados que se entrega al tr&#225;fico de moneda falsa. Esta religi&#243;n "pelagiana", iluminista, optimista, que es igualitaria y niveladora, termina por configurarse como una "democracia &#233;tica", hostil a la figura del Genio, y por ello a toda forma de Cultur y necesariamente en relaci&#243;n con la barbarie y la decadencia. Apolo se enfrenta a Jes&#250;s, el mito del pecado original jud&#237;o al mito de Prometeo ario, grecidad pagana tr&#225;gica versus cristianismo monote&#237;sta; c&#243;dice ario Manu frente al Nuevo Testamento. Al ciclo bimilenario de subversi&#243;n iniciado en tierra hebrea Nietzsche le contrapone una tradici&#243;n "naturalista" antit&#233;tica, no s&#243;lo en el &#225;mbito cultural-pol&#237;tico, sino racial. El cristianismo es vendetta de las clases inferiores, puro ressentiment contra la aristocracia y los mejores y Pablo es "el hebreo, el eterno hebreo par excellence", manipulador de masas con el cinismo l&#243;gico de un rabino que se camufla en lo sacro para obtener el poder. En un fragmento p&#243;stume escrib&#237;a: "el bienestar sobre la Tierra es la tendencia de la religi&#243;n jud&#237;a&#133; contra la despreciable frase jud&#237;a de que el cielo est&#225; en la Tierra". S&#243;lo es posible poner en cuesti&#243;n las ideas morales y pol&#237;ticas de la modernidad burguesa (que incluye el socialismo) con la condici&#243;n de hacer el ajuste de cuentas definitivo con el cristianismo. El cristianismo es el que ha creado el modelo revolucionario por complot, "conjura maligna" (Verschw&#246;rung") le llama Nietzsche, la rebeli&#243;n de los miserables contra los bien nacidos y victoriosos. El monote&#237;smo, un solo ser superior, niega la posibilidad de la existencia de una casta de superhombres, con lo que se niega teol&#243;gicamente su existencia en la Tierra. Sobre un mundo, el hel&#233;nico-romano, que consideraba obvio y "natural" la desigualdad y la instituci&#243;n de la esclavitud, el hebreo-cristianismo impone que todos somos iguales ante Dios. Un esc&#225;ndalo. La muerte de Dios es una constataci&#243;n que los hombres comunes y mediocres no quieren ver ni comprender; tesis inflacionada por influencia de Heidegger, simplemente acompa&#241;a la ruina de las religiones positivas, la p&#233;rdida del centro y que la expansi&#243;n del nihilismo permita el surgimiento del rebelde nihilista extremst (el homo Schopenhauer, Zarathustra). </p>
<p><strong>L.A. &#191;Es tan potente y hermoso el alem&#225;n de Nietzsche? &#191;Era tan buen escritor?</strong></p>
<p>G.V. Humildemente, no manejo tan en detalle el alem&#225;n moderno (y mucho menos el alem&#225;n de Nietzsche del siglo XIX) como para contestar esa pregunta. Desde el punto de vista del lector, los libros de Nietzsche en vida no se vend&#237;an, ni se le&#237;an. Por otra parte Nietzsche, que ten&#237;a una poderosa autorreflexi&#243;n sobre la disciplina ling&#252;&#237;stica relacionada con su papel en la cr&#237;tica de la Modernidad, cre&#237;a que sus p&#225;ginas har&#237;an historia en la lengua alemana, por ejemplo cuando termin&#243; "As&#237; habl&#243; Zarathustra". Creo que en su &#233;poca su estilo, y cierto uso de vocablos elitistas, le habr&#237;a parecido a un lector medio una obra un poco obtusa y extra&#241;a. </p>
<p><strong>L.A. &#191;Hay una lectura de izquierdas de Nietzsche? &#191;Es consistente en su opini&#243;n? &#191;Son conciliables el anarquismo y su filosof&#237;a? &#191;C&#243;mo explica esa influencia?</strong></p>
<p>G.V. El Nietzsch&#233;isme de izquierda es un ox&#237;moron, pero ellos mismo no lo saben. Es como una falsa conciencia. No pueden entender que la filosof&#237;a de Nietzsche se desarroll&#243; en contraposici&#243;n pol&#233;mica y mortal contra el socialismo. Su pathos es el horror a la nivelaci&#243;n pol&#237;tica, social y cultural de Europa. Es la filosof&#237;a de combate reaccionaria contra el modernismo, la democracia, la nacionalizaci&#243;n de las masas y el comunismo: ""Marchar en fila. Aversi&#243;n por el Genio (Genius). El 'hombre social'= Socialismo". Es la filosof&#237;a anti Ilustraci&#243;n, anti Rousseau y la "idea 1789", que no acepta los "costos" extras del dominio burgu&#233;s. En un cuaderno de apuntes escribi&#243; sus tareas te&#243;ricas, de cr&#237;tica: "Aniquilaci&#243;n de la Ilustraci&#243;n; Contra las ideas de la Revoluci&#243;n". Su objetivo, a trav&#233;s de su pr&#225;ctica y sus libros, siempre lo tuvo claro: "Intento de avisar a todas las fuerzas realmente exitentes, de aliarse con ellas y de domar, mientras todav&#237;a hay tiempo, a los estratos sociales desde los que se amenaza el peligro de barbarie". Su presupuesto sorprendente: "Mi punto de partida es el soldado prusiano: aqu&#237; una verdadera convenci&#243;n, aqu&#237; e da coacci&#243;n, seriedad y disciplina, tambi&#233;n respecto a la forma". Su pensamiento es coherente y persistentemente antiliberal, antidemocr&#225;tico y antisocialista, y se fue intensificando a los largo de su vida. La atracci&#243;n desde posiciones anarquistas es m&#225;s entendible: su ego&#237;smo radical, su lectura "vergonzosa" de Max Stirner (el mismo que demoli&#243; Marx en la "Ideolog&#237;a Alemana") permite una lectura honesta desde el anarquismo intelectual individualista y elitista. Ese camino recorri&#243;, por ejemplo, el joven Jorge Luis Borges. Pero es inconcebible desde el anarquismo colectivista o el anarco-comunismo. Si Sade es la contracara al jacobinismo y a Babeuf; Nietzsche es a la revoluci&#243;n de 1848 y a la Commune de Paris. Hay una aforismo de juventud que dice as&#237;: "La visi&#243;n seria del mundo como &#250;nica salvaci&#243;n ante el socialismo&#133; si las clases trabajadoras consiguen comprender que a trav&#233;s de la formaci&#243;n (educaci&#243;n general) y de la virtud pueden hoy f&#225;cilmente superarnos, entonces ser&#225; nuestro final". Las se&#241;ales pueden multiplicarse. Era claro que el fil&#243;logo-fil&#243;sofo Nietzsche era reacccionario en su filosof&#237;a pol&#237;tica ex ante de conocer a Schopenhauer o Wagner. Salvo liquidando o reprimiendo etapas completas de su desarrollo intelectual, salvo eliminando lo que efectivamente escribi&#243; de pu&#241;o y letra, salvo intentando trastocar sus textos en alegor&#237;as y met&#225;foras espirituales, no es posible mantener la coherencia del pensamiento de Nietzsche si no se lo comprende como una denuncia militante y Kulturkritik a la modernidad y la revoluci&#243;n. Hagi&#243;grafos y editores-traductores intentan salvar-exorcisar al fil&#243;logo-fil&#243;sofo reduci&#233;ndolo a diversas lecturas "parciales" (cr&#237;tico del nihilismo, cr&#237;tico de la cultura y la raz&#243;n cient&#237;fica, cr&#237;tico de la moral, metaf&#237;sico del arte, fil&#243;sofo tr&#225;gico de la est&#233;tica, etc.) o interpretaciones cercanas al absurdo (Vattimo o Sloterdyjk). Todas tienen un denominador com&#250;n: son textualmente arbitrarias, por lo que s&#243;lo teniendo bien presente la Kulturkritik reaccionaria al Jetzeit burgu&#233;s y la denuncia militante reaccionaria a la revoluci&#243;n es posible aprehender la unidad/coherencia del pensamiento filos&#243;fico-pol&#237;tico de Nietzsche y eliminar contradicciones que s&#243;lo existen en la telara&#241;a ideol&#243;gica de sus int&#233;rpretes. No mes casualidad que el grueso del Nietzsch&#233;isme de izquierda, en todos los pa&#237;ses, sea en realidad una ala izquierda liberal-libertaria, individualista pero servil a las instituciones del estado, antisocial, paternalista, est&#233;tica. Una contradictio in adjecto, al tributo no coincide con el sustantivo, pero es v&#225;lido a nivel ideol&#243;gico.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Qu&#233; opina usted de la introducci&#243;n de Nietzsche en Espa&#241;a tras la muerte del general golpista Francisco Franco? &#191;Hay alg&#250;n interprete o seguidor que le parezca destacable?</strong></p>
<p>G.V. Quiero se&#241;alarle algo. Primero: una advertencia, yo soy argentino, hace cinco a&#241;os que estoy en Espa&#241;a. Mis conocimientos de escuelas y autores espa&#241;oles es muy pobre. Segundo: Nietzsche ya hab&#237;a sido difundido en Espa&#241;a mucho antes de 1975, por lo menos desde 1890. Los catalanes, por ejemplo, fueron los primeros en conocerlo y difundirlo, v&#237;a su cercan&#237;a cultural con Francia: Pompeyo Gener y Joan Maragall (incluso &#233;ste planeo escribir una biograf&#237;a y fue el traductor de Nietzsche al catal&#225;n en &#161;1893!) &#191;Y las lecturas de la Generaci&#243;n del '98? &#191;Maetz&#250;, Baroja, Valle-Incl&#225;n y Azor&#237;n? &#191;Buero Vallejo? Ramiro Ledesma Ramos, el fascista fundador de las JONS, ley&#243; a Nietzsche antes que se editara en espa&#241;ol. Yo recuerdo haber le&#237;do textos de las Obras Completas editadas por Aguilar en Madrid (creo que en doce vol&#250;menes) entre 1932 y 1935. &#191;El traductor era Ovejero y Maury? O sea: Nietzsche comenz&#243; a difundirse, parad&#243;jicamente, cuando el pueblo espa&#241;ol se liberaba de la aristocracia terrateniente, con la II&#186; Rep&#250;blica, en el medio de una rebeli&#243;n de esclavos. La difusi&#243;n de Nietzsche en Espa&#241;a es paralela y enfrentada a la de Marx. Creo que adem&#225;s en Valencia, Pedro Gonz&#225;lez Blanco en la editorial Sempere, se edit&#243;, independientemente de la de Aguilar, una traducci&#243;n de la primera edici&#243;n francesa completa de Nietzsche de Henri Albert. Sempere edit&#243; el primer libro de Nietzsche en espa&#241;ol: "M&#225;s all&#225; del bien y del mal" (1885). Adem&#225;s se publicaron sueltos "As&#237; habl&#243; Zarathustra" en Madrid (editorial Espa&#241;a Moderna) &#161;en 1900!, se dec&#237;a que su traductor "oculto" era Unamuno; una selecci&#243;n de la correspondencia bajo el t&#237;tulo "Epistolario" en la editorial Biblioteca Nueva (Madrid), &#161;incluso una selecci&#243;n de poemas en un tomito titulado "Nietzsche poeta: interpretaciones l&#237;ricas"! O sea: Espa&#241;a en la d&#233;cada de los a&#241;os '30 estaba al nivel casi de Francia en cuanto a difusi&#243;n de Nietzsche. Era un autor tan pol&#233;mico (su anticristianismo era indigerible en la Espa&#241;a ultramontana) y reaccionario que los traductores espa&#241;oles en muchos casos se escond&#237;an bajo seud&#243;nimos. Bueno all&#237; est&#225; la recepci&#243;n m&#225;s o menos encubierta de Ortega y Gasett, Xavier Zubiri o de Eugenio D'Ors. Lo que vino a partir de fines de los a&#241;os '60 fue la canonizaci&#243;n de Nietzsche en la academia, su consagraci&#243;n ol&#237;mpica en el pante&#243;n de los h&#233;roes intelectuales de c&#225;tedra. El catecismo nietzscheano, marcado por Heidegger, Deleuze (y Foucault) se compone esencialmente del fragmento p&#243;stumo "Sobre verdad y mentira en sentido extramoral", la "Segunda Intempestiva" (De la utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida), algunos aforismos de "M&#225;s all&#225; del bien y del mal" o de "El crep&#250;sculo de los &#237;dolos". En esto Espa&#241;a sigue, como en 1900, la moda intelectual y los criterios de interpretaci&#243;n que se forjan en la industria filos&#243;fica parisisna. Todos ellos extirpados de connotaciones hist&#243;rico-sociales. Todos ellos mal comprendidos en una p&#233;sima situaci&#243;n hermen&#233;utica. Yo recuerdo, aunque debo confesarle que en Argentina los fil&#243;sofos y ensayistas espa&#241;oles eran muy subestimados, un librito colectivo, "A favor de Nietzsche" (1972), donde escrib&#237;an la flor y nata del Nietzsch&#233;isme espa&#241;ol: Fernando Savater, Eugenio Tr&#237;as, Andr&#233;s S&#225;nchez Pascual (traductor de las ediciones de Alianza editiorial), Ram&#243;n Barce et altri. Fue la presentaci&#243;n prestigiosa entre los intelectuales y el mandarinado acad&#233;mico de Nietzsche. Bueno, despu&#233;s vinieron, como fruto de esta especializaci&#243;n acad&#233;mica, monograf&#237;as escolares (de las cuales tengo algunas en mi biblioteca) de la nueva generaci&#243;n de nietzscheanos: Juan Luis Vermal, Jes&#250;s Conill, Miguel Morey&#133; M&#225;s o menos la mayor&#237;a sigue el m&#233;todo de interpretaci&#243;n y lectura del Nietzsch&#233;isme franc&#233;s. Actualmente hay una tercera generaci&#243;n de "profesionales" nietzscheanos, muchos son los editores de la valiosa edici&#243;n de los fragmentos p&#243;stumos de Nietzsche al espa&#241;ol por la editorial Tecnos, congregada en torno a editoriales Anthropos, Tecnos, Trotta, Anagrama), revistas "especializadas" (Estudios Nietzscheanos), sociedades (SEDEN, la Sociedad espa&#241;ola de estudios sobre Nietzsche) y por supuesto c&#225;tedras y universidades. Realmente los interpretes espa&#241;oles de Nietzsche no pod&#237;an resultar muy novedosos o interesantes despu&#233;s de Heidegger, Bataille, Klossowski y Deleuze, pero las lecturas menos ortodoxas creo que fueron las de Morey y Valverde.</p>
<p><strong>L.A. &#191;Qu&#233; parte de la obra de Nietzsche, si es el caso, se mantiene mejor en su opini&#243;n?</strong></p>
<p>G.V. Nietzsche por supuesto no es hoy ning&#250;n "perro muerto". Tiene, como gran pensador reaccionario que es, una "excedencia te&#243;rica" muy interesante. Yo creo que sigue siendo v&#225;lida su cr&#237;tica a la conciencia historicista, al intelectual "especialista", a la universidad como instituci&#243;n y algunas consideraciones en su cr&#237;tica al poder. La mejor parte de su obra sigue siendo la que no se ha canonizado, la que todav&#237;a no tiene encima asfalto acad&#233;mico, la que la "Vulgata" no ha banalizado, la que no ha sufrido la hermen&#233;utica de la inocencia, la que no ha sido expurgada de lo que efectivamente Nietzsche nos quiso decir. En Nietzsche grandeza y horror se entremezclan en un estilo fascinante y seductor. Hay que leerlo con la agudeza y la lentitud de un fil&#243;logo, si no jam&#225;s entenderemos su mensaje. "ensayos no es lo que yo escribo: el ensayo es para los asnos y para los lectores de revistas".</p>
<p>---------&nbsp;</p>
<p>* Nicol&#225;s Alberto Gonz&#225;lez Varela: nacido en Buenos Aires, Argentina. Estudi&#243; filosof&#237;a y psicolog&#237;a. Fue profesor de filosof&#237;a pol&#237;tica en la Universidad de Buenos Aires. Ensayista en varias revistas y suplementos culturales: Babel, Crisis, diario Perfil. Fue editor, traductor y coordinador editorial. Actualmente reside en Sevilla. </p>
<p>**Salvador L&#243;pez Arnal (Barcelona, 1954) es profesor-tutor de Matem&#225;ticas de la UNED y profesor de inform&#225;tica de ciclos formativos. Colabora habitualmente en las p&#225;ginas de El Viejo Topo, Rebelion, Espai Marx y Sin Permiso.</p></div></div><br /><br />
 ]]>
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 <dc:date>2008-09-03T14:46:00+02:00</dc:date>
 <dc:creator>feyerabend</dc:creator>
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 <title>EMPIEZAN LAS JORNADAS INTERNACIONALES HEIDEGGER</title>
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<p class="volantasuple">EMPIEZAN LAS JORNADAS INTERNACIONALES HEIDEGGER</p>
<h2><span class="cespectaculos"><font color="#f3a419">El fil&#243;sofo m&#225;s inc&#243;modo</font></span></h2>
<p class="intro">La segunda edici&#243;n de estos encuentros, que se dar&#225;n cita desde hoy en la Biblioteca Nacional, convocar&#225; a prestigiosos intelectuales para reflexionar sobre un nombre que resulta fundamental para reinterpretar el pensamiento actual.</p>
<p class="intro"><img alt="" src="http://static.pagina12.com.ar/commons/new/imgs/go-gris.gif" />&nbsp;Por&nbsp;Silvina Friera</p>
<div id="cuerpo" style="FONT-SIZE: 13px">
<p class="margen0">El autor de Ser y tiempo fue el fil&#243;sofo m&#225;s influyente del siglo XX. Y el m&#225;s inc&#243;modo, por su adhesi&#243;n expl&#237;cita al gobierno nacionalsocialista de Hitler. Pero explorar y cuestionar ese pensamiento, excesivo en todos los sentidos, sigue siendo necesario para una reinterpretaci&#243;n de la filosof&#237;a actual. En las II Jornadas Internacionales Heidegger, que comienzan hoy en la Biblioteca Nacional y concluyen el pr&#243;ximo viernes, un grupo de reconocidos acad&#233;micos e intelectuales, entre los que se encuentran Edgardo Castro, M&#243;nica Cragnolini, Diego Tati&#225;n, Miguel Vedda, Horacio Benega, Alfredo Rocha de la Torre, Cristina L&#243;pez, Luis Alejandro Rossi y Jorge Fern&#225;ndez, entre otros, reflexionar&#225;n sobre Heidegger y la cuesti&#243;n pol&#237;tica, un tema no expl&#237;cito en la meditaciones heideggerianas, pero que en su ocultamiento produce ecos en toda la filosof&#237;a contempor&#225;nea.</p>
<p>&#147;Como renegaba de la fragmentaci&#243;n de la filosof&#237;a en &#225;mbitos espec&#237;ficos, deber&#237;a decirse que no hay una filosof&#237;a pol&#237;tica en Heidegger, al igual que no hay una filosof&#237;a del lenguaje o de la historia&#148;, se&#241;ala Bernardo Ainbinder, uno de los organizadores de las II Jornadas, a P&#225;ginaI12. &#147;Heidegger rehuy&#243; m&#225;s bien a asumir e interrogar en profundidad la cl&#225;sica definici&#243;n aristot&#233;lica del hombre como z&#243;on politik&#243;n, como animal pol&#237;tico. Pero no puede sino causar perplejidad que asumiera el rol de un funcionario pol&#237;tico en la Alemania nazi, el rectorado de la Universidad de Friburgo, lo que hace a&#250;n m&#225;s acuciante la pregunta por la relaci&#243;n entre la filosof&#237;a de Heidegger y la pol&#237;tica.&#148;</p>
<p>En la confluencia del silencio heideggeriano sobre lo pol&#237;tico, sobre el que asienta su ulterior silencio sobre su propia actuaci&#243;n pol&#237;tica, hay algo escandaloso que interroga insistentemente a la filosof&#237;a del siglo XX y que, en palabras de Derrida, asedia a los fil&#243;sofos como su infierno: &#191;por qu&#233; el mayor fil&#243;sofo del siglo XX ha adherido al peor de sus totalitarismos? El &#250;nico modo de hacer frente a estos interrogantes, seg&#250;n Ainbinder, especialista en Heidegger y docente de la Universidad de Buenos Aires, es volver sobre las presuntas certezas en que se fundan, &#147;renunciando tanto a la denuncia y la imprecaci&#243;n en la que algunos cr&#237;ticos de Heidegger se solazan como a la exculpaci&#243;n de su filosof&#237;a, disoci&#225;ndola totalmente de todo contenido pol&#237;tico que ensayan sus defensores&#148;. Las jornadas pretenden deconstruir la idea de que la filosof&#237;a heideggeriana nada dice ni puede decir sobre la cuesti&#243;n pol&#237;tica. &#147;No es una tarea demasiado compleja si nos atrevemos a hacerle frente &#150;admite Ainbinder&#150;. &#191;No ha caracterizado Heidegger a la filosof&#237;a, desde comienzos ya de los a&#241;os &#146;20, como una forma de praxis que, adem&#225;s, entra&#241;a una responsabilidad en el contexto de los saberes y las ciencias?&#148;</p>
<p>Alejandro Boverio, soci&#243;logo, fil&#243;sofo y docente de la UBA, plantea que es indudable que la adhesi&#243;n que Heidegger prest&#243; al nacionalsocialismo marc&#243; en muchos sentidos el abordaje de su obra filos&#243;fica durante gran parte del siglo XX y, en muchos casos, cerr&#243; cualquier posibilidad de interpretaci&#243;n en virtud de aquel episodio oscuro que nunca termin&#243; de esclarecerse. &#147;M&#225;s all&#225; de cualquier posicionamiento pol&#237;tico efectivo, y el m&#225;s altamente significativo fue la asunci&#243;n del rectorado de la Universidad de Friburgo en el a&#241;o 1933, existe una insistencia y una deriva pol&#237;tica de todo su pensamiento que lleva a preguntarse por la apertura comunitaria, como lo indican muchos de los trabajos del fil&#243;sofo franc&#233;s Jacques Derrida y, m&#225;s recientemente, aquello que retoma Roberto Esposito en su ya renombrado Communitas. Lejos de estar agotada una indagaci&#243;n en torno a las implicaciones pol&#237;ticas del pensamiento filos&#243;fico de Heidegger, es preciso cuestionarse los alcances de las interpretaciones vigentes, inclusive las de aquellas que abren lecturas novedosas, y avanzar un poco m&#225;s.&#148;</p>
<p>Boverio observa que en el Discurso del Rectorado, Heidegger se&#241;ala que &#147;esp&#237;ritu es el decidirse, originariamente templado y consciente, por la esencia del ser&#148;, pero desde el llamado de una fuerte voluntad. &#147;Aquello que hay de tosco voluntarismo espiritual en el texto, que podr&#237;a hacer recaer a todo ese discurso en una metaf&#237;sica de la subjetividad, tal vez sea el costo que decide pagar Heidegger para distanciarse del biologicismo nazi. Pero el llamado a la voluntad va de la mano de un llamado a la lucha. La lucha como el momento de acrecentamiento de la voluntad y como &#250;nico medio de conservaci&#243;n de todas las capacidades corporales. &#191;Estamos leyendo a Nietzsche o a Heidegger?&#148;, pregunta Boverio. &#147;Todas las facultades de la voluntad y del pensamiento, todas las fuerzas del coraz&#243;n y todas las capacidades del cuerpo tienen que desarrollarse mediante la lucha, aumentar en la lucha y conservarse como lucha&#148;, dice Heidegger. Es el conflicto el que lleva hacia adelante aquello que para el flamante rector es necesario para cumplir la misi&#243;n hist&#243;rica del pueblo alem&#225;n &#150;subraya Boverio&#150;. La posterior confesi&#243;n que hace Heidegger citando a Clausewitz no es azarosa.&#148;</p>
<p>Boverio baraja las cartas de la filosof&#237;a pol&#237;tica del siglo XX. &#147;Sabemos que la lucha, la guerra, el conflicto, fue aquello que unos a&#241;os antes del discurso heideggeriano hab&#237;a se&#241;alado Carl Schmitt como el concepto espec&#237;fico de lo pol&#237;tico en tanto distinci&#243;n amigo-enemigo, y justamente tambi&#233;n a partir de una cita de Clausewitz, o mejor dicho, de su puesta en cuesti&#243;n. Aquella cita que dice que la guerra es la continuaci&#243;n de la pol&#237;tica por otros medios que, muchos a&#241;os despu&#233;s, Foucault tuvo la audacia de invertir para afirmar que es la pol&#237;tica la que es una continuaci&#243;n de la guerra por otros medios. Esos nuevos medios de la pol&#237;tica est&#225;n definidos hoy por la gesti&#243;n biopol&#237;tica de los cuerpos, que la democracia formaliza y oculta bajo un manto de paz civil debajo del cual la guerra est&#225; latente. Si en los primeros meses de este a&#241;o hemos visto en nuestro pa&#237;s c&#243;mo esa conflictividad puede aflorar con toda su fuerza, de un momento a otro, no podemos m&#225;s que constatar la relevancia que, entonces, tienen las meditaciones de un pensador actual.&#148;</p></div>
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 <dc:date>2008-09-02T14:43:00+02:00</dc:date>
 <dc:creator>feyerabend</dc:creator>
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 <title>Introducci&#243;n a la filosof&#237;a de Wittgenstein</title>
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 <![CDATA[
<table width="550" align="center" border="0">
<tbody>
<tr valign="top" align="left">
<td><br /><img height="189" src="http://www.cibernous.com/autores/wittgenstein/images/imagen2.jpg" width="259" alt="" /></td>
<td>
<div align="justify">
<p><b><span class="Estilo1"><font color="#660000" size="4">L</font></span>os resultados de la filosof&#237;a se centran en el descubrimiento de ciertos y vulgares sinsentidos o excrecencias que la comprensi&#243;n se ha dado a s&#237; misma por querer ir m&#225;s all&#225; delos l&#237;mites del lenguaje.</b><br /><br /><span class="Estilo1"><strong><font color="#660000" size="4">L</font></strong></span><strong>udwig Wittgenstein</strong> nace en Viena 1889, de una culta y acaudalada familia de ascendencia jud&#237;a. </p>
<p>Realiza estudios de ingenier&#237;a en Berl&#237;n y en 1908, interesado por los aeroplanos, se traslada a Manchester a ampliar su formaci&#243;n.<br /></p></div></td></tr>
<tr>
<td colspan="2">
<div align="justify">
<p><span class="Estilo2"><strong><font size="4">A</font></strong></span>pasionado por la matem&#225;tica y la l&#243;gica, marcha a Cambridge a estudiar con <strong>Bertrand Russell</strong>, de cuyos encuentros, y despu&#233;s de alistarse como voluntario en la I Guerra Mundial y ser hecho prisionero en Italia, surgir&#225; una de sus principales y m&#225;s influyentes obras: el <em><font color="#333333">Tractatus l&#243;gico-philosophicus</font></em>, acabado en 1918 y publicado en 1922.</p>
<p>Este libro, perteneciente a la primera etapa del pensamiento de Wittgenstein, contin&#250;a la l&#237;nea del <strong>atomismo l&#243;gico</strong> abierta por Russell, el cual realiz&#243; el pr&#243;logo de dicha obra y en la que Wittgenstein intenta desentra&#241;ar la estructura del mundo, tomando como modelo la l&#243;gica matem&#225;tica y su riguroso lenguaje simb&#243;lico para acceder a la realidad.</p>
<p>Lo fundamental del Tractatus consiste en la afirmaci&#243;n de que<strong> el mundo es el conjunto de los hechos at&#243;micos</strong>, o conjunto de sucesos y acaeceres, no de las cosas: </p><blockquote>
<p class="Estilo3">&#147;1. El mundo es todo lo que acaece. <br />1.1.El mundo es la totalidad de los hechos, no de las cosas.<br />(...)<br />2, Lo que acaece, el hecho, es la existencia de los hechos at&#243;micos.<br />(...)<br />2.04. La totalidad de los hechos at&#243;micos existentes es el mundo.&#148; (Tractatus). </p></blockquote>
<p>Los hechos at&#243;micos no son cosas ni substancias ni cualidades o atributos de las cosas, son las relaciones m&#225;s simples que puedan darse entre ellas, <strong>relaciones</strong> que no pueden reducirse a ninguna otra m&#225;s elemental (&#147;esto es azul, el papel est&#225; en la mesa&#148;). Los hechos at&#243;micos son <strong>isom&#243;rficos</strong> respecto a las proposiciones at&#243;micas que construimos sobre ellos, esto es, podemos hacernos una imagen, una figura de la realidad de cada hecho. Las proposiciones at&#243;micas mantienen la misma estructura que el hecho at&#243;mico a que se refieren. El mero an&#225;lisis de una proposici&#243;n revelar&#237;a la estructura del hecho.</p><blockquote>
<p class="Estilo3">&#147;2.1. Nosotros nos hacemos figuras de los hechos.<br />2.11. La figura presenta los estados de cosas en el espacio l&#243;gico, la existencia y no-existencia de los hechos at&#243;micos.<br />2.12. La figura es un modelo de la realidad.<br />2.13. A los objetos corresponde en la figura los elementos de la figura.<br />2.131. Los elementos de la figura est&#225;n en la figura en lugar de los objetos.&#148; (Tractatus).</p></blockquote>
<p>Por lo tanto, el lenguaje es el mapa de un territorio constituido por hechos at&#243;micos, siendo el instrumento a trav&#233;s del cual conocemos y expresamos el mundo. Ahora bien, todas las proposiciones tienen un sentido si expresan la realidad o la posibilidad de un hecho y posee un <strong>valor de verdad</strong> (es decir, es verdadera o falsa) que puede ser inferido gracias a las leyes de la l&#243;gica y al m&#233;todo de las <strong>tablas de verdad</strong>. Sin embargo, y a consecuencia de que s&#243;lo poseen sentido aquellas proposiciones (verdaderas o falsas) que se adecuan a las figuras de hechos del mundo, o im&#225;genes similares, las proposiciones de la metaf&#237;sica, de la teolog&#237;a, de la &#233;tica y de la psicolog&#237;a, carecen de sentido porque no representan hechos at&#243;micos, siendo imposible decir algo sobre estas cuestiones sin caer en el absurdo. Este hecho refleja una de las intenciones fundamentales del Tractatus de Wittgenstein:</p><blockquote>
<p class="Estilo3">&#147;El libro trata de problemas de filosof&#237;a y muestra, al menos as&#237; lo creo, que la formulaci&#243;n de estos problemas descansa en la falta de comprensi&#243;n de la l&#243;gica de nuestro lenguaje. Todo el significado del libro puede resumirse en cierto modo en lo siguiente: Todo aquello que puede ser dicho puede decirse con claridad: y de lo que no se puede hablar, mejor es callarse. Este libro quiere, pues, trazar unos l&#237;mites al pensamiento o mejor, no al pensamiento, sino a la expresi&#243;n de los pensamientos .&#148; (Tractatus, pr&#243;logo).</p></blockquote>
<p>No es de extra&#241;ar que los <strong>neopositivistas</strong> del <strong>C&#237;rculo de Viena</strong> hayan tomado el Tractatus de Wittgenstein como el paradigma para limitar las pretensiones de la filosof&#237;a y negar radicalmente la posibilidad de la metaf&#237;sica. Sin embargo, Wittgenstein afirma que la filosof&#237;a no es una teor&#237;a, sino una actividad que ha de limitarse a esclarecer y acotar los pensamientos: la filosof&#237;a es la aclaraci&#243;n l&#243;gica del proceder de la mente:</p><blockquote>
<p class="Estilo3">&#147;4.112. El objeto de ka filosof&#237;a es la aclaraci&#243;n l&#243;gica del pensamiento. Filosof&#237;a no es una teor&#237;a, sino una actividad. Una obra filos&#243;fica consiste esencialmente en elucidaciones. El resultado de la filosof&#237;a no son &#147;proposiciones filos&#243;ficas&#148;, sino el esclarecerse de las proposiciones&#148;. (Tractatus).</p></blockquote>
<p>Pese a ello, Wittgenstein afirma que las proposiciones l&#243;gicas son<strong> tautol&#243;gicas</strong>, pero que no dicen nada acerca de lo real.</p>
<p>Despu&#233;s de escribir el Tractatus, Wittgenstein abandona la especulaci&#243;n filos&#243;fica y se dedica a dar clases como maestro en una escuela rural y, m&#225;s tarde, se dedica temporalmente a trabajar como jardinero en un convento de monjes. Cuando retoma su quehacer filos&#243;fico, lo hace con la intenci&#243;n de revisar su propio Tractatus, eliminando la perspectiva neopositivista que se desprend&#237;a de esa obra, lo que dio lugar a una nueva corriente filosf&#243;fica denominada <strong>filosof&#237;a anal&#237;tica (o Escuela de Cambridge)</strong>.</p>
<p>Lo que ya se apuntaba en los escritos producidos entre 1933 y 1934, <em><font color="#333333">los Cuadernos Azul y Marr&#243;n</font></em>, llega a su madurez en una definitiva obra p&#243;stuma titulada<strong><em><font color="#333333"> Investigaciones filos&#243;ficas</font></em></strong> (1953), la cual supondr&#225; una radical ruptura con el pensamiento de su primera &#233;poca. En las <em><font color="#333333">Investigaciones</font></em>, Wittgenstein critica la teor&#237;a referencialista del lenguaje, fundamentalmente la <strong>concepci&#243;n denotativa</strong> del mismo, es decir, la afirmaci&#243;n de que el significado de un t&#233;rmino se da siempre por referencia a un objeto o hecho al que se refiere. </p>
<p>El lenguaje no es concebido ya como un conjunto de nombres que se refieren a objetos simples. Lejos de ser referenciales, los t&#233;rminos de una proposici&#243;n adquieren su significado a trav&#233;s de m&#250;ltiples caminos: el contexto, los gestos, la intenci&#243;n, la entonaci&#243;n, etc. Las palabras no tienen significados dados de antemano, por lo que no puede haber una investigaci&#243;n cient&#237;fica sobre lo que cada palabra significa realmente. Es m&#225;s, existen multitud de palabras que se utilizan de mil modos diferentes.</p>
<p>Lo que decide el significado de un t&#233;rmino es <strong>el uso</strong> de &#233;l se hace en el lenguaje. Ya no basta conocer las condiciones de verdad de una proposici&#243;n para saber si &#233;sta es verdadera o falsa. No hay referencia. Antes bien, conocer el significado de una palabra s&#243;lo es posible cuando accedemos al universo de posibilidades de utilizaci&#243;n.</p>
<p><strong>Los lenguajes funcionan como juegos</strong>, cada uno de los cuales est&#225; dotado de unas reglas propias y precisas que nos dan el valor de su significado. Los lenguajes son juegos ling&#252;&#237;sticos que nacen de las distintas formas de vida, habiendo tantos diferentes como actividades u operaciones puedan llevar a cabo los hombres, por lo que no es posible, de ninguna manera, sistematizarlos: en tanto que juegos, se hallan en una continua modificaci&#243;n, en una constante creaci&#243;n de reglas de uso. Si esto es as&#237;, &#191;cu&#225;l es ahora la <strong>tarea de la filosof&#237;a</strong>? Su funci&#243;n es terap&#233;utica, de curaci&#243;n de anomal&#237;as, disfunciones y &#147;enfermedades&#148; que desv&#237;en al lenguaje de su uso normal:</p><blockquote>
<p><em><font color="#333333"><strong><span class="Estilo3">&#147;La filosof&#237;a, tal como nosotros utilizamos la palabra, es una lucha contra la fascinaci&#243;n que ejercen sobre nosotros las formas de expresi&#243;n. Una palabra tiene el significado que alguien la ha dado. Hay palabras con varios significados claramente definidos. Es f&#225;cil clasificar estos significados. Y hay palabras de las que podr&#237;a decirse: se utilizan de mil modos diferentes que se van cambiando gradualmente de uno a otros. No es de sorprender que no podamos establecer reglas estrictas de su uso. Es err&#243;neo decir que en la filosof&#237;a consideramos un lenguaje ideal como opuesto a nuestro lenguaje ordinario. No hay respuesta de sentido com&#250;n a un problema filos&#243;fico. Solamente se puede defender el sentido com&#250;n contra los ataques de los fil&#243;sofos resolviendo sus enredos, es decir, cur&#225;ndolos de la tentaci&#243;n de atacar el sentido com&#250;n.&#148; (Cuadernos azul y marr&#243;n).</span><br /></strong></font></em></p></blockquote>
<p><strong><font color="#660000"><span class="Estilo4">Elena Diez de la Cortina Montemayor </span><br /></font></strong>ele&#64;cibernous.com</p>
<p><br /></p></div></td></tr></tbody></table>
 ]]>
</description>
 <dc:date>2008-08-27T13:41:00+02:00</dc:date>
 <dc:creator>feyerabend</dc:creator>
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 <title>TEMAS: SOBRE FILOSOF&#205;A DEL LENGUAJE</title>
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 <![CDATA[
<p><em><font style="BACKGROUND-COLOR: #ffcc33" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif" color="#ff0000" size="4">INICIAMOS CON ESTE ART&#205;CULO TEMAS PERTENECIENTES A LA FILOSOF&#205;A DEL LENGUAJE. LA FINALIDAD ES MOSTRAR LAS DIVERSAS MIRADAS Y ESTUDIOS QUE HAY EN FILOSOF&#205;A SOBRE EL LENGUAJE.</font></em></p>
<p><em><font style="BACKGROUND-COLOR: #ffcc33" face="Verdana" color="#ff0000" size="4">CIRCULAR&#193;N POR AQU&#205; ALGUNOS TEXTOS Y AN&#193;LISIS DE WITTGENSTEIN, CHOMSKY, JACOBSON, PIERCE, MORRIS, SAUSSURE, TODOROV</font></em></p>
<p></p>
<p>FILOSOF&#205;A DEL LENGUAJE<br />Por Javier Borge<br /><br />7. SEMIOSIS Y SISTEMA SEMI&#211;TICO: DEL SIGNO A LA LENGUA<br /><br />7.1. Las concepciones semi&#243;ticas de Ch. S. Peirce<br /><br />Como cuando se considera la historia de cualquier concepto o disciplina, es f&#225;cil encontrar precursores en el caso de la semi&#243;tica. En cuanto reflexi&#243;n sobre el signo, ling&#252;&#237;stico en particular, toda la historia de la filosof&#237;a del lenguaje est&#225; cuajada de an&#225;lisis que se pueden calificar de semi&#243;ticos. En cuanto disciplina definida por su objeto y el &#225;mbito de sus fen&#243;menos<br />caracter&#237;sticos, la semi&#243;tica puede encontrar ancestros de la filosof&#237;a estoica y, desde luego, en la filosof&#237;a del lenguaje de Locke.<br />En el Ensayo sobre entendimiento humano, Locke habla de la semi&#243;tica como de la tercera ciencia, identific&#225;ndola con la L&#243;gica.<br />La concepci&#243;n del signo que subyace a la filosof&#237;a del lenguaje del Ensayo result&#243; afectada, como toda la epistemolog&#237;a empirista, por la cr&#237;tica kantiana. Las bases de la semi&#243;tica moderna parten de esa cr&#237;tica aunque, como en el caso de Peirce y de otros autores posteriores, est&#233;n inclinadas hacia un psicologismo m&#225;s o menos expl&#237;cito.<br />Junto con la de Saussure, la obra de Peirce se puede calificar de seminal en la historia de la semi&#243;tica moderna. De ella surge una orientaci&#243;n te&#243;rica que, a trav&#233;s de sus diferentes influencias en filosof&#237;a, psicolog&#237;a y ling&#252;&#237;stica, se prolonga hasta los tiempos actuales.<br /><br />7.2.Las relaciones entre l&#243;gica y semi&#243;tica<br /><br />Dentro de la divisi&#243;n de los saberes que Peirce, siguiendo la tradici&#243;n arquitect&#243;nica kantiana, trat&#243; de establecer, la semi&#243;tica se encuentra entre las ciencias normativas. Distingu&#237;a entre la ciencia de lo puramente fenomenol&#243;gico, la faneroscopia, que identificaba con el estudio<br />de lo material, la metaf&#237;sica, que trataba de las entidades abstractas, y las ciencias normativas, como la &#233;tica, est&#233;tica y la l&#243;gica.<br />Se trata de una concepci&#243;n que asigna a la l&#243;gica el papel de gram&#225;tica del<br />pensamiento: la l&#243;gica establece el gui&#243;n que el pensamiento ha de seguir para constituir conocimiento. La semi&#243;tica se identifica, en una de sus acepciones, la m&#225;s general, con la l&#243;gica: la l&#243;gica en sentido amplio no es sino otro nombre para la semi&#243;tica, la doctrina cuasi-necesaria, o formal, de los signos.<br /><br />7.3. El signo o representamen.<br /><br />Representamen, interpretante y objeto<br /><br />La concepci&#243;n del signo que Peirce comparte es la de estirpe agustiniana: el signo es una realidad que est&#225; en lugar de otra para alguien, que se lo hace presente.<br />As&#237; pues, la concepci&#243;n de Peirce implica al menos tres miembros: representamen, interpretante y objeto. La funci&#243;n del interpretante es hacer presente el objeto mediante la conexi&#243;n causal existente entre el y &#233;l mismo.<br />La relaci&#243;n s&#237;gnica o semiosis es pues tri&#225;dica, y de tal naturaleza que se pueda representar mediante un tri&#225;ngulo: Interpretante, Representamen Objeto<br />Este tri&#225;ngulo es precedente del propuesto por Odgen y Richards, que es el m&#225;s conocido en la semi&#243;tica contempor&#225;nea. Cada uno de los extremos de este tri&#225;ngulo conectado con el se corresponde con una trama de la semi&#243;tica, a&#241;adiendo adem&#225;s la relaci&#243;n con el fundamento del signo.<br />La gram&#225;tica pura estudia las condiciones formales de posibilidad de los signos para que puedan funcionar como tales. Proporciona pues una definici&#243;n (criterios formales de identificaci&#243;n) de lo que es signo, delimitando la clase de realidades que pueden serlo de la de las entidades que no pueden alcanzar esa naturaleza.<br />La rama de la semi&#243;tica que est&#225;n relaci&#243;n con objetos representados es la l&#243;gica propiamente dicha o l&#243;gica pura. Esta concepci&#243;n de la l&#243;gica pura como disciplina que especifica las condiciones formales y necesarias que surgen cuando sistema ling&#252;&#237;stico tiene un trasunto posible en el plano ontol&#243;gico, es la concepci&#243;n sem&#225;ntica. Si la funci&#243;n de la gram&#225;tica es la determinaci&#243;n de las condiciones formales de los signos para que constituyan tales signos, la l&#243;gica pura especifica cu&#225;les son las condiciones sem&#225;nticas para que a tales signos se les puede aplicar el concepto de verdad.<br />La tercera rama de la semi&#243;tica, que se ocupa de las relaciones entre el signo y el interpretante, es llamada por Peirce ret&#243;rica pura. Su objetivo es determinar las leyes por lass cuales en toda inteligencia cient&#237;fica un signo da origen a otro.<br />Estas subdivisiones en gram&#225;tica, l&#243;gica y ret&#243;rica, aparte de enlazar con la tradici&#243;n medieval, constituyen prefiguraciones de la ya cl&#225;sica divisi&#243;n de la ling&#252;&#237;stica, y dem&#225;s ciencias de lo simb&#243;lico, en sintaxis, sem&#225;ntica y pragm&#225;tica. Tras ellas se encuentra un sustrato filos&#243;fico de una gran oscuridad y complejidad: cada uno de los elementos de la semiosis es<br />relacionado con una categor&#237;a ontol&#243;gica.<br />Dentro de la categor&#237;a de objeto entra todo aquello que pueda ser representado por un signo.<br />En cambio, los propios signos pertenecen a la categor&#237;a de la terceridad, puesto que constitutivamente est&#225;n formados por tres elementos.<br />Los objetos pueden ser inmediatos, en cuanto se trate de objetos representados de acuerdo con el signo, o din&#225;micos, en cuanto realidad misma que subyace al hecho semi&#243;tico.<br />Del mismo modo, el interpretante, lo que el signo suscita, puede ser inmediato y din&#225;mico. El primero constituye la potencialidad del signo para ser comprendido correctamente. El din&#225;mico se corresponde con la realidad de lo que sucede cuando se produce un signo: lo que efectivamente causa en la mente del receptor del signo.<br />La u